Por Miguel González
A por los audiolibros mi afición
un poema le escribo entusiasmado,
tras formar una enorme colección
de los muchos que aquí se han publicado.
Es un gratificante reemplazo
para el hombre sensible y de cultura,
constituye un auténtico gustazo
escuchar lo que se hizo en escritura.
Un avance supuso en su momento
el sonido grabado, y escuchar
lo que aporta este grandísimo invento,
y gracias a ello el alma deleitar
Con las famosas obras literarias
que produjeron grandes escritores,
universales, firmes creadores.
Para el alma cultura necesaria.
Gracias al audiolibro lo escuchamos
y el sentimiento deleita y educa,
su valor es eterno, no caduca,
y con enorme gozo la audición disfrutamos.
