Por Asunción Cobo Guardo
Nadie piensa en esta fuente sin ubicarla en la ciudad de Madrid.
Fue encargada por el rey Carlos III al arquitecto Ventura Rodríguez en el año 1777.
Su inauguración tuvo lugar hacia el año 1782.
Cibeles era una diosa símbolo de la fertilidad en la naturaleza. Se la representa en un carro tirado por leones, representando la fertilidad.
Ella dirige y domina la potencia vital.
En la estatua original aparecía un grifo de piedra.
Cibeles es la madre de la tierra y la hija del cielo.
Los leones representan a Hipómenes y Atalanta, personajes de la mitología griega que fueron castigados a tirar del carro para siempre.
La fuente se ubicó al principio en el paseo de Recoletos, mirando de frente a Neptuno.
Durante la Guerra Civil fue protegida con un muro de ladrillo, que se rellenó con sacos.
La diosa lleva una corona y una llave, simulando que es la guardiana de Madrid.
Desde el año 1895 se ubica en su situación actual, en la plaza que lleva su nombre y mirando hacia la calle de Alcalá.
Uno de los secretos de la fuente de Cibeles es saber qué hay debajo de ella.
A más de treinta metros de profundidad, nos encontramos con una cámara acorazada, perteneciente al Banco de España.
Procedente de la mitología, el amante de la diosa Cibeles es Atis, un pastor. Su historia de amor es una tragedia, pues el pastor después se enamora de una ninfa y la diosa le castiga volviéndole loco y llevándole a su propia castración. Después Cibeles se arrepintió y pidió a Zeus que le devolviera la vida, y este lo hizo transformándole en árbol.
La diosa fue esculpida en mármol.
En 1980 se restauró la fuente, se vació y, aprovechando la ocasión, se sacó un molde para una réplica de ella, que se envió a México, como regalo de hermanamiento, cuando era alcalde Enrique Tierno Galván.
En 1980 se comenzó a celebrar en su entorno las victorias del equipo de fútbol Real Madrid.
En dos ocasiones la diosa perdió la mano y se tuvo que reparar.
Hay una curiosidad: tanto los leones de la fuente de la Cibeles como los del Congreso de los Diputados no se miran.
Los leones representan la historia de Hipómenes y Atalanta, que, como ya hemos dicho, fueron condenados a tirar de su carro durante toda su eternidad.
En torno a la fuente hay leyendas como la de ser protectora del oro nacional. Si hubiese un peligro para el oro, se inundaría la cámara con agua de la fuente en caso de intento de robo.
Antes de ser monumento tenía dos caños: uno para los aguadores y otro para el consumo del pueblo.
