Soy un esqueje verde, aislado, arrancado, despreciado,
pisado, olvidado, enraizado verde, que se nutre de agua
y tierra mojada que respira en el espacio que tiene para
volver a nacer y pedir perdón.
Soy un esqueje lastimado por el viento, ahogado por el barro,
herido por las manos, consolado con el abrazo y bien curado
por el Amado, que se adapta al terreno de tierra mojada, sol
ardiente, viento agresivo, golpes dolientes y fuertes, fuertes
tormentas de lluvia fuerte que causa mi propio dolor.
Soy un esqueje que trepa, evoluciona lentamente, verde tallo
de ramas crecientes de hojas que brotan de luz naciente de la
viviente fuente al nacer sin miedo, con amor verdadero, que
nunca falla, que siempre está, presente, en el rocío que sana
las heridas que escuece, esqueje, que vuelve a la tierra del
jardín fecundo de raíces y brotes verdes.
Soy un esqueje del rosal que florece, brillante esperanza,
primavera verde, de luna nueva que refleja tu amor rebelde,
enciende la fuente que brota de mi corazón ardiente, verde,
esqueje, de suspiros, miedos, lágrimas de consuelo y dulce
gozo, aroma a rosas que impregna los pasos de mi caminar.
Verde esqueje, de presencia que crece, de raíz de mi sentir,
rocío y tierra es la cuna de tu riqueza, verde esqueje crece
florece, verde, verde, intenso verde nace de nuevo para pedir
perdón, cicatrizar, crecer sin rencor y florecer desde el Amor.
