Opinión

El sentido de lo inacabado

By 13 de julio de 2026julio 16th, 2026No Comments
José Antonio Tejedor Herranz, autor de la columna de opinión El sentido de lo inacabado

Autor: José Antonio Tejedor Herranz

¿Podría definirse como una filosofía de vida? Hablo del hecho de empezar varios proyectos a la vez, y después parar o dejarlos un tiempo porque aparece el aburrimiento y desaparece la inspiración, o tal vez fue dispersión sobrevenida por asuntos que actúan como freno de la creatividad. El caso es que existe un diálogo entre el título del cuadro, La elección, y el del artículo en sí. Y es su coherencia al estar en proceso.

A menudo vivimos condicionados para lo espectacular solamente. Obsesionados con la meta final, el producto entregado, el edificio terminado, el contrato cerrado, ignorando el proceso, que es donde está la verdadera esencia de nuestra existencia.

Mi obra La elección, realizada en el año 2021 sobre lienzo, empleando como técnica acrílico y grafito, nació no para ser terminada, sino para ser cuestionada. Al observar la figura central que emerge entre trazos, se aprecia la estructura de un estado mental contemplativo y con identidad. Su mirada observa con un tercer ojo el valor de lo inalcanzable. A su lado, la presencia de tres figuras posicionadas frontalmente genera un diálogo mudo pero intenso. No son formas, son el eco de las decisiones que tomamos siempre entre dos extremos: esperar o actuar, abandonar o insistir, la seguridad o la incertidumbre, lo que es y lo que podría ser, etc.

Para mí, esta obra demuestra un estado de lucidez de la mente, y es que el foco elegido está en centrarse en lo esencial. Ese tercer ojo está mirando hacia el interior de nosotros mismos, mientras en el exterior el mundo quiere resultados.

Cuando inicié este cuadro, mi música favorita era el reggae. Al escucharla, me trasportaba a un escenario diferente de entender el mundo. Mi intención técnica era clara: tras dibujar el boceto, el siguiente paso era remarcar los elementos que decidí que fueran más significativos, y lo hice con trazos gruesos. Al finalizar, me quedé unos minutos en silencio contemplando lo que acababa de hacer; solo utilicé un color de los muchos que tenía en la paleta esperando ser elegidos. Mi subconsciente imprevisiblemente apareció con un mensaje: “stop”. Entonces, decidí suspender el proceso técnico y dejarlo reposar. Pasaron tres días, era fin de semana y esperaba afluencia de público en mi estudio de trabajo. Fue en una de las visitas que tuve cuando observé como varias personas se detuvieron ante esta obra de las otras muchas que tenía expuestas, y es que la razón fue que esta estaba como está ahora y el resto estaba con unos acabados muy coloridos. Me preguntaban por el significado del cuadro y cómo me sentía en el proceso de su creación.

Me sorprendió enormemente. El público no buscaba un producto acabado, en este caso obra de arte: buscaba conectar con la intención.

En ese momento, me entró la duda de ponerle precio o vender algo que para mí sentía en constante evolución. Pero esa duda se disipó al considerar que una obra de arte con el valor preciso no necesita estar resuelta para tener significado en el espacio asignado por la persona que la desea.

Esta elección ha transformado mi manera de entender mi propio proyecto vital. Ahora, mi sueño es proyectar mi futuro estudio de arte. No imagino un estudio terminado, estático, dentro de un año. Imagino un lugar que seguirá creciendo durante años, incorporando objetos, recuerdos y proyectos. Es decir, un lugar que evolucione con el tiempo, y no tratar de construir un edificio perfecto.

Y eso llega un poco más hacia mi interior, tratándose de mi propia reconstrucción y existencia, para poder ofrecer un lugar donde convivan la memoria rural de la vaquería, mis libros, mi trabajo creativo apoyado con la esencia de mi marca (MR.JATH), mis escritos y el deseo de reunir a personas para conversar y compartir ideas, siendo mi idea de proyecto hacer de un lugar un sitio donde nada esté terminado y todo está vivo.

La obra de arte que muestro para mí estaba inacabada. Ahora considero que está resuelta. Aunque parece estática, refleja dinamismo y decisión por parte de esa “elección visionaria” de aceptación hacia el sentido de lo inacabado. ¡Gracias!