De noche, cuando todo se cierra, susurro
Despierta la alondra, centro del latido
Cuando el canto suena imitando el curso
Nido del corazón estrecho, ¡llora el silbido!
De la paz en el encuentro, divisar tus ojos
Siento fuego encendido en tu vivo rostro
Sintonía aleatoria, calor envuelto en todo
Aroma de violeta que inunda el entorno
Adoro el calor del fuego en palacio ausente
Siento el amor desbordado en las entrañas
Rendido en los rayos desnudos de la mañana
Presencia luminosa y huella de la creatividad
Posada de vida de amada tierra en soledad
Sintiendo el bajo susurro, luz transcendental
