Opinión

Chat Control

By 4 de septiembre de 2026No Comments

María García Gómez

Chat Control es el nombre que le han puesto a una propuesta de la Unión Europea para que las aplicaciones de mensajería puedan escanear todos y cada uno de los mensajes buscando contenido de abusos. Lo que se aprobó el 9 de julio de 2026 no es la ley definitiva obligatoria, sino que es un permiso que ya tenían las empresas en 2021. Lo que han hecho simplemente es alargar ese permiso.

Se llama Chat Control 1.0 y significa lo siguiente: primero, es voluntario para las empresas, no obligatorio. Segundo, está vigente hasta abril del año 2028. En tercer lugar, la versión permanente y obligatoria, el Chat Control 2.0, todavía se está negociando, esa no está todavía aprobada. Las negociaciones y las rondas de diálogo entre las instituciones europeas continúan sin un acuerdo definitivo, encontrando un rechazo frontal en varios Estados miembros y por parte de expertos en ciberseguridad.

Chat Control 1.0 es una normativa temporal (vigente desde 2021 y prorrogada) que permite de forma voluntaria a las empresas escanear mensajes que no están protegidos por cifrado de extremo a extremo (como correos o chats abiertos). Chat Control 2.0 es el reglamento permanente en debate que pretende hacer este escaneo obligatorio y sistemático, lo que afectaría incluso a servicios con cifrado de extremo a extremo (como WhatsApp o Signal), abriendo la puerta a revisar el contenido en el dispositivo del usuario antes de que sea cifrado.

Pero ¿cómo nos afecta a nosotros que solamente queremos enviar mensajes tranquilos a nuestros familiares, a nuestros amigos, a quien sea? Vamos a ver qué aplicaciones están desprotegidas ahora mismo y cuáles no. No pueden escanear tus mensajes porque tienen cifrado de extremo a extremo, por ejemplo, en WhatsApp, en Signal y también en iMisage en el caso de usar iPhone. Eso significa que, si utilizamos WhatsApp para hablar con la familia o los amigos, esta ley no cambia nada en tus conversaciones ahora mismo. Ahora, hay que tener cuidado si utilizas esta, la famosa Telegram, la que se supone que es la más privada de todas. Telegram solo protege los llamados chats secretos. Y aquí está el gran error que prácticamente todo el mundo comete. La mayoría de la gente usa los chats normales de Telegram pensando que están protegidos igual que WhatsApp. Se equivocaron. Los chats normales y los canales públicos de Telegram sí pueden ser escaneados. Facebook Messenger tiene el mismo problema, solo te protege si activas el cifrado de extremo a extremo manualmente, ya que por defecto viene apagado. Y estas aplicaciones que te voy a nombrar ahora sí están expuestas si las empresas deciden escanear, por ejemplo, el correo electrónico normal, también los SMS, Instagram en mensajes directos, Discord, Slack, Microsoft Teams. Todas esas están expuestas.

Respecto del Chat Control 2.0, nos va a afectar, si sale adelante, de forma directa. Cada foto, cada mensaje y cada archivo que envíes serán inspeccionados automáticamente, sin tu consentimiento y sin que te des cuenta. Es una vigilancia masiva impuesta a los 450 millones de ciudadanos de la Unión Europea.

Los que defienden la ley dicen que es necesaria porque sin ella las empresas se quedan sin base legal para detectar y reportar abuso, y eso deja a los más vulnerables desprotegidos. Pero después están los que critican, incluyendo los expertos en ciberseguridad, lo que podemos fraccionar en dos cosas. Primero, que genera muchísimos falsos positivos. Casi la mitad de las alertas automáticas de estos sistemas, según datos citados por los propios críticos, no tienen relevancia penal, es decir, que no servirían para nada. Segundo, y es lo que más nos preocupa, hoy se escanea buscando abusos; pero, una vez que se acepta escanear conversaciones privadas por una buena causa, el temor es que mañana se pueda ampliar para otros motivos.

Por otro lado, se socavan los derechos fundamentales a la privacidad y a la protección de datos, garantizados por los artículos 7 y 8 de la Carta de la Unión Europea. Estos derechos son esenciales para los principios democráticos europeos.

Organizaciones y expertos en protección infantil advierten de que la vigilancia masiva no previene el abuso y, en realidad, disminuye la seguridad infantil al debilitar la seguridad de todos y desviar recursos que podrían invertirse en medidas protectoras demostradas.

La cuestión de fondo no es únicamente si la tecnología permite detectar contenidos ilícitos, sino qué límites está dispuesta a asumir la Unión Europea para hacerlo sin erosionar de forma desproporcionada los derechos fundamentales.