Mª Ángeles Fuentes
Nacer en los años 60, en una familia de 8 hermanos y ser la séptima, no te da muchas posibilidades de ensoñar con cómo será tu vida. Todo está escrito cuando las posibilidades son mínimas. Aun así, yo tuve mis sueños y algunos de ellos los he cumplido con creces. Nadie me regaló nada y todo lo conseguí a base de mucho trabajo: con 12 años ya ayudaba en el bar familiar y, sin ninguna posibilidad de seguir estudiando, con 15 años cobré mi primer sueldo cotizando a la Seguridad Social. A partir de ahí mi vida laboral fue avanzando, arriesgándome, saltando de un trabajo a otro, reinventándome (como se dice ahora) y explorando mil posibilidades. Con 41 años me puse a estudiar y me saqué el acceso a la universidad para mayores de 25, trabajando y con 2 hijos. No me pude quitar la espinita de estudiar una carrera, aunque me hubiera encantado. Así he llegado a mis 62 años con una larga vida laboral de cotización. Y no me quejo de lo que he hecho: he estado aportando para que otros puedan hacer lo que yo en su día no tuve la posibilidad.
Hoy, con 44 años y 2 meses cotizados (recortado a 42 años y 4 meses por haber estado pluriempleada o con pluriactividad en algunas épocas), si no hay nada que lo impida (cruzaremos los dedos), en febrero de 2027 solicitaré mi jubilación anticipada, 24 meses antes de mi edad legal de jubilación.
¿Y qué pasará entonces? Pues que, a pesar de haber cotizado durante una larguísima vida laboral, me van a recortar mi pensión por anticipar mi jubilación, de un 17% mínimo.
Hace unos días, el Congreso votó una enmienda presentada por Podemos para eliminar los coeficientes reductores en las pensiones de los jubilados que se retiraron o retirarán anticipadamente del mercado laboral tras haber acumulado más de 40 años de cotización (unas 900.000 personas afectadas actualmente). El resultado fue como un jarro de agua fría: PP y PSOE votaron en contra (mira, son capaces de ponerse de acuerdo en algo), Vox se abstuvo y a favor votaron Podemos, Sumar, Junts, UPN y Coalición Canaria. Sorprendente el voto en contra del PSOE, cuando hace tan solo unos meses votaba a favor de esta medida. Esta decisiva votación se enmarcaba dentro de la proposición de ley sobre el traspaso de las mutualidades de abogados y procuradores al régimen del RETA de la Seguridad Social, que ha impulsado el propio PSOE. En este texto, Podemos introdujo como su enmienda número 1 la histórica reivindicación de Asjubi40 (@asjubi40). El resultado ha sido que abogados, procuradores, arquitectos, ingenieros y médicos mutualistas verán mejorada su pensión, mientras que quienes cotizaron a la Seguridad Social durante más de 40 años seguirán sufriendo un castigo en sus prestaciones contributivas por haberse jubilado antes de la edad legal.
Las jubilaciones anticipadas voluntarias de la Seguridad Social se encuentran recogidas en los artículos 207 y 208 de la Ley General de la Seguridad Social. En el caso de las voluntarias, los coeficientes reductores pueden llegar hasta el 21% por adelantar la edad ordinaria un máximo de 24 meses. En el caso de la involuntaria (por causas no imputables al trabajador), el recorte es de hasta el 30%, por adelantar la edad ordinaria un máximo de 4 años. Muchas de estas personas, al estar cerca de su edad de jubilación y con más de 40 años cotizados, fueron despedidas (por un ERE o cese) y se vieron con más de 60 años sin trabajo. En esta situación se debe elegir entre acceder a una prestación por desempleo limitada y ver cómo las últimas cotizaciones (que son las que la Seguridad Social tiene en cuenta para aplicar el método de cálculo) afectan a su base reguladora y a la cuantía, o jubilarse anticipadamente y sufrir igualmente un recorte por una situación que no han buscado.
Los coeficientes reductores de la jubilación son injustos porque penalizan de por vida la pensión de un jubilado sin posibilidad de revisión, es decir, este recorte se mantiene para siempre, incluso cuando se alcanza la edad legal de jubilación.
Entiendo y comparto que el sistema público de pensiones es necesario por cuestiones de justicia social y equilibrio económico. Pero igual de justo es reconocer el trabajo y la cotización que durante años han llevado adelante trabajadores que hemos estado aportando a este sistema público mucho más de lo que vamos a recibir.
¡Ahora vas y los votas!
