Cultura

PASADO PRESENTE Símbolos masónicos en el Pasillo Verde de Madrid

By 30 de abril de 2026No Comments
María Asunción Cobo Guardo. Pasillo Verde

Si recorremos en un agradable paseo tramos del antiguo trayecto de la vía del Pasillo Verde Ferroviario, por donde transcurrían las vías que finalizaban en la estación de aduanas, hoy parque de Peñuelas, podemos ir observando estos símbolos.
La obra de esta zona se llevó a cabo de los años 1989 a 1996.
Tuve el gusto de prestar mis servicios laborales en la época de esta reforma en la empresa que hizo el proyecto de electrificación de la zona.
La forma de plasmar las pirámides egipcias se manifiesta de diferentes maneras: desde las dos pirámides situadas en el paseo de la Esperanza, que abren paso al parque que une, con la calle Arganda, a los obeliscos que nos encontramos a lo largo del recorrido del pasillo. Algunos de ellos, muy similares en forma, remiten por sus inscripciones a la masonería. Son en forma triangular y terminados en pirámides. Se ubican en la zona de Pirámides y Delicias. El arquitecto autor fue Manuel Ayllón.
Los tres obeliscos llevan en su base una inscripción, Laus Deo, que significa ‘alabanza a Dios’ y representan tres virtudes de la masonería (belleza, fuerza y sabiduría). El obelisco es el eterno Gran Oriente y el sol espiritual. No olvidemos que para los egipcios era algo relacionado con el dios Sol (Per Amén Ra). Es un símbolo de la energía en la tierra. Los egipcios hablan con frecuencia de la energía y de su aplicación. Como ejemplo, el color naranja representa a la energía. Si comes naranjas, etc., tendrás energía. De esta forma, el obelisco es una de la energías terrestres y se trasmite a los que pasan por su lado.
También se ve reflejado en la cultura celta y sus menhires.
El arquitecto Manuel Ayllón diseñó también columnas que marcaban el kilómetro ferroviario.
Estas columnas salomónicas recuerdan a la entrada del Templo de Salomón, en la ciudad de Jerusalén. Los nombres de las columnas representan el establecimiento y la fuerza (Jakin y Boaz).
El traslado de los trenes a la ciudadanía de un sitio a otro estaría relacionado con los pilares salomónicos.
Desde Príncipe Pío a Atocha hay unos siete kilómetros de recorrido por este pasillo.
Hay cinco formas geométricas a lo largo del Pasillo Verde Ferroviario y son un misterio, representando los cinco sólidos platónicos recogidos en el tratado de geometría de Luca Pacioli, un fraile franciscano que abordó la vinculación entre los polígonos y que usaron algunos pintores. Fue maestro de Leonardo da Vinci.
El objeto era indicar la perfección del orden natural y su traslado a la obra del hombre.
En la iglesia cristiana Nuestra Señora de Europa, vista desde las calles Arganda y Gasómetro, observamos un cuadrado que contiene números; este es otro símbolo masónico.
La geometría sagrada es la visión del mundo por la que se perciben sagrados los criterios de construcción para las mezquitas, iglesias o sinagogas.
El hombre contempla el gran misterio del universo, aprendiendo sus leyes y principios. Cada figura tiene su interpretación matemática y filosófica. La geometría sagrada es aplicable para la construcción. Esto se trasmitió hasta la Edad Media en la construcción de las catedrales.
A Pitágoras se le atribuye el sistema de geometría sagrada. Su escuela de Grecia creó la geometría pitagórica.
Platón siguió con su obra, lo que se conoce como los cinco sólidos platónicos. Estos sólidos representan una energía planetaria, que se une por su forma a un elemento natural.
El objetivo es representar la perfección universal mediante fórmulas y códigos matemáticos.
Con esta información, dejamos abierta la puerta para seguir adentrándonos en este tema.

María Asunción Cobo Guardo