Este palacio, en el centro de la ciudad de Madrid, es de los pocos en conservar sus salones isabelinos. Se localiza en la calle del Arenal. En la actualidad, y después de su restauración, podemos ver una exposición de escultura de Salvador Dalí, en la que se combina fantasía y sueños.
La escalera principal, como en todos los palacios, tiene dos tramos con paredes y bóvedas de estilo neopompeyano con motivos industriales, de comercio y agricultura en sus pinturas, obras del Joaquín Espalter, que decoró asimismo el gran salón de baile.
En la obra de Salvador Dalí, la escultura aparece en un segundo plano, no menos importante. Fue un visionario en la plástica y la estética de la modernidad. La escultura tridimensional despierta en Dalí el interés por el gigantismo volumétrico.
