Opinión

Autosuficiencia y libertad

By 8 de marzo de 2026No Comments
Maribel Dorado. Autosuficiencia y libertad

Leía hace unos días cómo en Italia habían retirado la custodia de sus hijos a unos padres que estaban viviendo en el monte de forma autosuficiente, argumentando insalubridad y falta de escolarización.
1. Cada día se nos bombardea más con el cambio climático, el reciclaje, la necesidad de ahorro en consumo…
2. El confinamiento trajo aislamiento en la casa de ciudad, imposibilidad de andar, teletrabajo…
El coste de vivienda, elevados alquileres, saturación de ciudades, contaminación son el tercer factor.
Si sumamos estas tres premisas, obtenemos un sistema de tres ecuaciones con tres variables, y cuya solución es única: el ser humano quiere vivir, y quiere hacerlo en libertad, lo que no significa en soledad.
A colación de esta noticia, he leído también que cada día más, sobre todo en el País Vasco, existen grupos poblacionales que están retornando a una vida autosuficiente, como la de nuestros ancestros, generando su propia energía, extrayendo el agua, sembrando y cultivando sus huertos, y viven en comunidad. Que muchos ciudadanos europeos han optado por hacerse propietarios de viviendas en España, y adoptan este mismo modo de vida.
El sistema nos aboca a buscar alternativas habitacionales, de consumo y de forma de vida, y el sistema impone también sus leyes para recordarnos que la escolarización y la extracción de agua, por ejemplo, están reguladas.
Puestos en antecedentes, me surge la duda de si no llegará un momento en el que el sistema vuelva a actuar con subterfugios legales, para evitar esta fuga ciudadana que poco o nada consumirá fuera de lo que genera, cultiva o cría y, por ende, no aporta beneficios que reviertan en bolsillos ajenos, ávidos de ingresos obtenidos durante años a costa de esos mismos consumidores.
No conviene olvidar tampoco la destrucción, cada vez mayor, de zonas agrícolas en beneficio de la implantación de placas solares, la eliminación de ganado…, lo que propicia el posible desabastecimiento a futuro, motivo por el cual es perfectamente entendible que haya ciudadanos que apuesten por su independencia y su autoabastecimiento, y aunque ignoramos si este ha sido el motivo que ha llevado a esa familia italiana a vivir aislados, es un nuevo factor que induce a muchas personas a buscar y vivir como quieran, sin dependencias de una sociedad cada día más hostil.
Ciudades deshumanizadas, donde las prisas llenan el espacio de nuestra vida cotidiana, vida que hace que ni siquiera nos paremos a conocer a nuestros vecinos y, obviamente, mucho menos a ayudarles en caso de necesidad.
Vidas muchas veces con precariedad laboral, que impiden siquiera una adecuada alimentación de las familias más vulnerables. Señuelos institucionales vendiéndonos la bonanza de la macroeconomía, cuando el salario ya no alcanza a rellenar la cesta de la compra, y políticos vendiendo su producto como el mejor, aun a sabiendas de que en el poder el ciudadano no importa nada. Factores, a fin de cuentas, que favorecen la huida del día a día, en busca de algo mejor.
Surge la duda de si los interesados empresarios, gobernantes y demás personajes de alta cuna y de baja cama, como decía Cecilia, permitirán ese desafecto institucional, que no social, de cada vez más ciudadanos que, al amparo del ahorro, la vida sana, la ecología y el autoabastecimiento, y sobre todo el hartazgo político, deciden salirse del redil y montar su modus vivendi fuera del entorno convencional. Esa duda razonable, que lleva a plantearse que, como agua entre los dedos, haya ciudadanos que escapen del estricto control de lo socialmente correcto y adecuado, de la cadena de voraz consumo y, por tanto, del aporte necesario a las arcas. ¿Lo permitirán?

María Isabel Dorado Marín