Opinión

Poner en valor las bodas de oro

By 11 de enero de 2026No Comments

Poner en valor las bodas de oro

 

Estábamos invitados el 6 diciembre para celebrar los 50 años de matrimonio de mis tíos. La celebración fue en la iglesia de un pequeño pueblo de Ávila, que en invierno no llega a los 60 habitantes. Las campanas tocaron y allí acudimos familiares y vecinos acompañados por la dulzaina y el tamboril que, escuchados en la iglesia, resuenan dentro de uno. He de decir que no soy cristiana y que hubo partes de la ceremonia que me conmovieron. Ver y escuchar a dos personas que llevan medio siglo juntas contando sus aciertos y errores, hablando de las dificultades y alegrías que supone formar una familia, agradeciendo a los vecinos del pueblo por querer y velar por sus hijos y ocuparse de que el pueblo siga vivo, expresando como en ocasiones su fe se ha  quebrado ante situaciones vividas… Todo ello me llegó, me emocionó y me hizo poner en valor relaciones así. En estos tiempos en los que vivimos existen muy diversos “modelos” de parejas que dicen “se caracterizan por una mayor fluidez y diversidad, alejándose de los modelos tradicionales rígidos para priorizar la autonomía individual y la comunicación”. ¿Mayor fluidez, diversidad, autonomía individual…? Perdonad, pero me quedo loca cuando leo estas cosas porque claro que uno tiene derecho a decidir cómo quiere vivir, claro que no se está apoyando a las nuevas generaciones en poder construir su vida, claro que es bueno que socialmente se avance, pero estemos atentos en qué dirección va ese avance. Porque, ¿qué pasa con el compromiso hacia la otra persona y del otro para con uno? Cuando una pareja establece vínculos conyugales lo hace pensando en un nuevo estilo de vida, lo hace con sentimiento profundo y no con espíritu formal. Hay un cambio de estado, la intención de establecer un vínculo nuevo y en lo posible duradero con la otra persona. Hay el deseo de recibir del otro lo mejor y dar al otro lo mejor. Y en muchas parejas hay la intención de llevar el vínculo más lejos, trayendo al mundo hijos o adoptándolos.

Buscando el significado de las bodas de oro me encuentro que “tradicionalmente representan la celebración de 50 años de matrimonio, un hito que simboliza medio siglo de amor, compromiso y perseverancia. Se utiliza el oro porque, al igual que este metal precioso, una relación de 50 años es considerada valiosa, resistente y duradera. Evoca la riqueza emocional, la abundancia de recuerdos y la longevidad de la unión. Exalta valores como la lealtad, la paciencia, la complicidad y la dedicación acumulada a lo largo de una vida compartida. Simboliza la consolidación de una familia y es visto como un ejemplo de vida para las generaciones más jóvenes”. 

Sí, hay que poner en valor relaciones en las que se mete todo, en las que uno se fía y se compromete. Relaciones que nada tienen que ver con las modas del momento y que hacen que uno se pueda mirar al espejo.