Carlota Magdaleno Ruiz
La idealización de las TIC: esto lo escribe una IA, ojo
Cuando creces con el juego del Pacman, relativamente sencillo en comparación con los nuevos videojuegos disponibles, era inimaginable para el consumidor, digo, jugador, considerar que se desarrollarían juegos tan potentes para crear otras realidades como el Animal Crossing en su escala equivalente, en su año correspondiente. Porque ahora también ha quedado desfasado, al igual que una parte representativa de nuestras creencias sobre lo que creemos que será el futuro tanto de la educación como del mercado laboral.
Acordarse no solo de un estilo de vida, sino de una época en la que no llevabas un móvil con tres teclas y unos pocos sonidos a todas partes, en la que el término wifi no era tan relevante en el día a día, ni preguntarte si había alguna novedad en algunas de las distintas bandejas de correo electrónico, entre otros sitios, está casi ahí al lado. Más aún cuando ahora salen estudios diciendo que la adolescencia dura más años. (Quizás de ahí sale que los jóvenes tienen más desempleo…).
No están extintas del todo las generaciones que creían y predicaban que, si estudiabas una determinada carrera prestigiosa, el resto de tu vida era poco más que hacer más de lo mismo. Esto contrasta con situaciones precarias que no tienen vínculo real formativo con la educación que has llevado adelante años y años.
En este sentido, es de preguntarse si acaso, como se intenta vender, el trabajo debe ser uno de los ejes principales de satisfacción con la vida o con el universo, o la definición que cada cual considere.
Y no, esto no tiene como objetivo ser beligerante porque sí. El debate de si la inteligencia artificial (IA) va a reemplazar trabajos altamente cualificados es dentro de los que hay, quizás, el que más preocupe relacionado con esta, porque el que nos recomiende el visionado de contenido que nos guste no preocupa: es cómodo. Con respecto a los trabajos, se entiende que ya los ha quitado, pues, entre otros, ha habido despidos masivos en Amazon gracias a la IA, entre otras compañías. Pero que no te engañen: no ha sido decisión de la IA, lo es de las personas.
Y tú, como buen trabajador, después de estar formándote, buscas trabajos “cualificados” que no requieran de experiencia previa. Pero te encuentras con el escollo de que, para optar a un trabajo, de entrada necesitas una experiencia de entre 3 y 5 años. Ajá… ¿Pero cómo voy a tener esa cantidad de experiencia si estoy buscando trabajo?
Algunos pensarán que el problema reside en que hay demasiada gente educada y esto causa, supuestamente, el terrible problema de que nadie quiere hacer trabajos de base.
No hay que olvidar que, hace pocos años, una proporción considerablemente ingente de España era analfabeta y que tener a gente educada no hará otra cosa que aumentar la calidad del pensamiento de la sociedad. Por eso mismo conocerá mejor sus derechos. ¿No sería, entonces, lógico que fuera la IA la que permitiese que seamos las personas las que podamos prescindir de esos trabajos de base?
Desde Cornell University a estudios de Stanford señalan que incluso las tareas analíticas no rutinarias van a verse afectadas por la IA y que, como era de esperar, pero irónicamente, serán los trabajos manuales menos fáciles de reemplazar comparados con las tareas de análisis, al ser estas consideradas más fáciles de automatizar.
Y antes de conjeturar y pensar si los trabajos manuales son el futuro, piensa si acaso si en algún momento de la existencia los riders se van a extinguir como profesión. Si en algún momento va a salir más barato a las empresas tener a máquinas cocinando jornadas interminables hasta que se les rompan los cables, al igual que sirviendo platos. Las personas consumen mucha menos energía eléctrica y les puedes dar hamburguesitas como premio. ¿Para qué reemplazar?
A mí, por ejemplo, me puedes generar de otra manera, no soy más que un simple texto…
Snif, snif. (x 3 emoticonos de caritas).
