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Entrevista a Nazanim Armania

By 7 de diciembre de 2025febrero 26th, 2026No Comments
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 Nos la recomendó María Pazos por su definición en la lucha feminista en Irán. En el contexto de la causa palestina y de la tensión en Oriente Próximo se celebró un acto en el Ateneo de Madrid con la presencia del embajador de Irán, y la movilización de mujeres denunciando la situación de la mujer en Irán fue inevitable. Entre quienes querían saber las opiniones de un representante iraní sobre la situación en una compleja zona de conflicto y aquellos a los que no les parece admisible dar voz al representante de quienes atentan contra la vida y los derechos de millones de mujeres, la confrontación no se disimula aunque ambos grupos coinciden en sus denuncias al genocidio en Gaza. Tenemos amigos y amigas en los dos grupos. Nazanín está tan amenazada por Irán como por Israel.

Llega al local sola y puntual. Desde el primer minuto, y antes de activar las grabadoras, ya estamos metidos en una conversación intensa, compleja y tremendamente interesante. En algún momento hay que empezar y, como es habitual, el mejor modo es dejando que la entrevistada se presente. Nazanín es una reconocida politóloga y escritora, pero nos tememos que su presentación no se va a centrar en sus méritos académicos precisamente…

 

P Nazanín Armanian, iraní de nacimiento y exiliada aquí, en España. Puedes presentarte como quieras.

R Me llamo Nazanín Armanian. Soy exiliada desde el año 83, cuando tuve que salir de Irán por el terror desatado por el fascismo teocrático. En Pakistán subí de polizón en el avión de Lufthansa y me bajaron de la aeronave en Barcelona, para luego deportarme y entregarme a los ayatolás por “terrorista”. Y así, por pura suerte, tuve la oportunidad de conocer a este impresionante pueblo, su lucha y su rica cultura.

P Empiezas fuerte, los términos fascista y terrorista ya han aparecido, y aún no hemos empezado

R No soy terrorista, sino comunista desde los 14 años. “O te vas o llamo a SAVAK (la policía política del Sha, gemela del Mossad israelí)”, me dejó “elegir” la directora del instituto tras adivinar que era yo la autora de la pintada “¡abajo el rey traidor!” de siete metros de largo en el pasillo del centro. Tenía 16 años. Dos años después, en 1978, habíamos derrocado a aquel dictador sanguinario, ajenos a que EE.UU. de ninguna manera iba a permitir una revolución en una de las principales reservas de petróleo y gas del mundo, que además de contar con un poderoso partido comunista (el Tudeh) era vecino de la Unión Soviética. ¿Y qué hizo? ¡Abortar aquella revolución democrática, entregándola al fascismo religioso de Jomeini! Salimos de una dictadura semilaica para caer en un totalitarismo islamista medieval. Años después, se reveló que en la cumbre de los G4, en enero de 1979, en Guadalupe (Caribe), Jimmy Carter, Helmut Schmidt, Valéry Giscard d›Estaing y James Callaghan dieron por acabado al Sha e invitaron a Ruhollah Jomeini, exiliado en Irak, a Francia para firmar un pacto “entre diablos”. Le colocarán en el poder y abortarán la revolución democrática iraní, llamándola «islámica», a cambio de que aquel clérigo de extrema derecha acabase con los comunistas iraníes y contribuyera a la lucha contra la URSS, Irak y el Gobierno marxista de Afganistán, y luchase contra el nacionalismo árabe (Saddam Hussein, Muammar al Gadafi y Yasser Arafat). 

Un mes después, Jomeini es trasladado de París a Teherán, escoltado por los cazas franceses. La primera medida de Jomeini fue bajar la edad nupcial de las mujeres de 18 años a 8, y la segunda crear escuadrones de la muerte (los llamados Guardianes de la Revolución Islámica) para secuestrar, encarcelar, torturar y matar a decenas de miles de iraníes que decidieron resistir a esta conspiración imperialista. EE.UU. hizo lo mismo en Afganistán y el mismo año, y los yihadistas, de extrema derecha islamista, derrocaron al Gobierno socialista afgano; en Polonia, el mismo año, el derechismo católico de Lech Walesa derroca al Gobierno socialista… Y así hasta hoy, que patrocina a las fuerzas más reaccionarias religiosas para destruir las conquistas sociales de los pueblos. En Irán prohibieron los sindicatos, el Partido Comunista y el Socialista, organizaciones feministas, etc., alegando que, como en la era de Mahoma no existían, hoy tampoco harían falta. ¡Cierto! Las religiones semíticas (judaísmo, cristianismo e islam) son totalitarias, y el islamismo, al igual que los fascismos clásicos, es tanto antiizquierda como enemigo de las democracias liberales capitalistas, pero no es antiimperialista. 

P Bueno, entonces profesora, politóloga, escritora y exiliada. Preferiste Barcelona a Madrid, que es la ciudad más libre del mundo y donde gana la derecha por torpeza de la izquierda.

R No fue una cuestión de preferencia: el avión aterrizó en El Prat de Barcelona. Pero sí, meses después me trasladé a Madrid, esa maravillosa ciudad que eligió a la izquierda para que la gobernara y esa izquierda, por su miopía, incapacidad e infantilismo, entregó el poder a la derecha.

P ¿Tenemos la izquierda más tonta del mundo?

R Es una izquierda poco docta, sobre todo en los asuntos internacionales. 

P Pero volviendo al relato…

R En pocos meses, habíamos regresado a la clandestinidad, perseguidos por el jomeinismo. En 1983, SAVAMA (los servicios de inteligencia islámicos, creados por el general Fardoust, el jefe del Savak del Sha, y los agentes iraníes del Mossad) organiza un asalto a las sedes y domicilios de decenas de miles de dirigentes y militantes comunistas. De hecho, mantener a SAVAK y al ejército iraní, en el que EE.UU. tanto había invertido, fue una condición impuesta a Jomeini por EE.UU, de ahí que Irán es el único país del mundo con dos ejércitos: el clásico (del Sha) y los Guardianes Islámicos, creados por el ayatolá y su guardia pretoriana, cuya misión es proteger a la teocracia.

Fue así como unos 10.000 ciudadanos son encarcelados y salvajemente torturados. Entre ellos se encontraban varios camaradas, como Abutorab Bagherzadeh; camaradas que estuvieron 28 años en las cárceles del Sha y de Jomeini, igual que Marcos Ana, que pasó 23 años de su vida en las mazmorras franquistas. Él tuvo suerte y fue liberado, pero sus colegas iraníes fueron fusilados por el régimen más bárbaro de la historia reciente de Irán. Con la instalación del fascismo islamista en Irán, la CIA culminó el golpe de Estado de 1953 contra el Gobierno del doctor Mossadeq, el padre del nacionalismo iraní. Hay que subrayar un dato interesante: el régimen de Irán no es un régimen dictatorial. La dictadura es una camarilla reducida de militares, banqueros, clérigos, etc., sin el apoyo popular; sin embargo, el fascismo tiene base social. La mitad de España apoyaba a Franco, el 90% de los alemanes apoyaban a Hitler…

P ¿El régimen de Irán es fascista?

R Exactamente, el régimen jomeinista.

P Entonces, la simpatía de la izquierda política en España con Irán, ¿cómo se entiende?

R Una cosa es la revolución y otra cosa es el régimen islámico. La revolución fue progresista, antiamericana, antiimperialista, y luchó por el progreso, pero fue secuestrada. La revolución duró 8 meses y, durante ese tiempo, EE.UU. no pudo encontrar a nadie que controlase la situación. Intentaron un golpe de Estado con un militar, luego lo intentaron con un civil y, como no lo consiguieron, llegaron a un acuerdo con Jomeini. ¿Y dónde lo encuentran? En Irak, país que le acogió después de una rebelión reaccionaria fallida del clérigo chiita contra el Sha por dos de sus reformas emprendidas en 1964: conceder el derecho al voto para las mujeres y el reparto de las tierras religiosas, lo que aquí son las amortizaciones. Quería convertir las inmensas tierras fértiles bajo el dominio del clero, y aún sin explotar, en industria agrícola, por lo que Jomeini organizó unas protestas de los señores feudales contra estas medidas. El rey le ofreció salir del país con todas las garantías para su integridad física mientras ejecutaba a los comunistas por nada. El uso de la extrema derecha religiosa por el imperialismo, en una santa alianza antiprogreso, fue la estrategia más eficaz que ha tenido hasta hoy para destruir las conquistas sociales de los pueblos, y también contar con el pretexto perfecto para militarizar las regiones más importantes del mundo, haciendo de BOMBERO PIRÓMANO.

P Todo esto es muy denso y estás aportando mucha información, pero quiero preguntarte muchas cosas…

R Claro, es así. Es un tablero de ajedrez; o sea, no está desligado…

P Vale, estamos en que es un régimen fascista según tu calificación y en que está siendo humanizado por su oposición a Israel, y seguramente las muestras que está dando ahora de modernidad (el cine iraní, que está de moda, o algún cambio menor sobre el uso del pañuelo) no son verdad…

R En España hubo un médico que ganó el Nobel de Medicina, Ramón y Cajal. ¿Tenía algo que ver con Franco? ¿Le dieron el premio porque era franquista o porque era un genio? Irán es el país más avanzado de todo Oriente Medio, lo ha sido siempre, históricamente. Tiene 7000 años de civilización, y de repente llegan los ayatolás. Lo primero que hacen es acabar con todo lo iraní: prohíben los nombres persas, kurdos, azeríes, etc., y se ponen a arabizar Irán a través de la islamización. Hay una cosa muy curiosa que aquí no se podrá entender porque España tiene una identidad cristiana, pero en el caso de Irán la mayor parte de su historia es preislámica, igual que sus tradiciones, fiestas (como el Nouruz, el año nuevo, que es el equinoccio de primavera y no el cumpleaños de Mahoma), tradiciones, nombres, vestimentas, religiones, lenguas, etc.

P Eso me interesa. A ver, dices que el régimen no es iraní…

R No es iraní, es islamista: su sueño es recrear el Gobierno de Mahoma en Arabia. En el Corán todas las civilizaciones preislámcias son consideradas yihala (ignorancia), que deben ser destruidas. 

P Como también dicen, y me voy al otro lado, que Hamás no es propalestino…

R Hamás es el acrónimo del Movimiento de Resistencia Islámica (al judaísmo, que no “de palestina a Israel”). Hamás no quiere una vida feliz para los palestinos, sino recuperar, a cualquier precio, la mezquita Al-Aqsa de Jerusalén. Jomeini quiso poner a su régimen el nombre de Estado Islámico, pues en el islam no hay república ni ciudadanos, sino que el sistema político es el califato (elegido por las élites) y los súbditos temerosos de Dios. Al final, por la presión popular que exigía una república, tras 2500 años de monarquía, lo llamó República Islámica, aunque en la Constitución implanta la figura del juez de Dios, que era él, un califa con derecho a suspender el parlamento y el resto de los poderes, y es designado por el propio Alá, que no por el pueblo. Esto es una teocracia y no una democracia. En realidad, es una organización criminal de mafiosos, misóginos, pedófilos, violadores y ladrones, como todos los fascismos, pero en el nombre de Dios.

P La misma distancia tienes con el régimen de Irán que con Israel.

R Ser antiiraní o antiisraelí carece de sentido y es un debate desviado: soy anticapitalista, antifascista, más allá de sus disfraces, su nacionalidad, su credo. Yo soy de “proletarios de todo el mundo, unámonos contra cualquier opresor y explotador, sea de Oriente o de Occidente, del sur o del norte”. 

P Tal cantidad de relaciones y de intereses cruzados es difícil de seguir, esto merecería una jornada monográfica de una semana…

R Yo lo descubrí cuando preparaba una clase en un centro cívico sobre Afganistán y cuando EE.UU. colocó en el poder a los talibanes en 1992. De repente, caigo en cuenta de que los islamistas afganos llegaron en el 78, Jomeini llegó en el 78, Lech Walesa llegó en el 78, el papa Juan Pablo II (el primer eslavo, pues era polaco, jefe del Vaticano) llegó en el 78… Descubro que un tal Brzezinski, que fue asesor de Seguridad de Jimmy Carter, y que también es polaco, propone al presidente utilizar a la extrema derecha religiosa en la lucha antisoviética. Empiezan a financiar, a patrocinar a la extrema derecha judía, a la cristiana en el caso de los católicos, pero sobre todo en Latinoamérica a los evangélicos y en Oriente Medio al islam chiita y sunita. Aparece toda esta gente como Guardianes Islámicos, Hamás, Hezbolá… ¿Existía Hamás hace 40 años? No. En Oriente Medio todos eran sistemas más bien laicos: el Sha de Irán, Saddam Hussein, Asad, Gadafi, los presidentes de Turquía… 

P A algunos nos llaman conspiranoicos por mucho menos…

R Esto es información. ¿Para qué están los servicios de inteligencia? Estados Unidos tiene 16 organismos dedicados a la inteligencia. Parte de su trabajo es infiltrarse, conspirar, realizar operaciones encubiertas, acciones de falsa bandera, etc. En la película Cortina de humo se narra cómo fabrican una guerra para desviar la opinion publica de un escándalo sexual del presidente. Algo que hizo exactamente Bill Clinton cuando bombardeó un hospital en Sudán, bajo el pretexto de que era un laboratorio de Al Qaeda, justo el día que Mónica Lewinsky iba a declarar ante el Gran Jurado. El presidente en vez de ser cesado por mentir al tribunal se convirtió en el salvador del pueblo. Entonces, claro, es infiltrarse en el poder para cambiarlo; no siempre es provocar una guerra.

P ¿Quieres decir que todo estaba sincronizado?

R Absolutamente, porque además hay documentos que encontré años después. Cuando muere Zbigniew Brzezinski, de repente sale una entrevista suya en la revista francesa Le Nouvel Observateur (del 21 de enero de 1998), en la que afirma: “Yo creé el terrorismo yihadista y no me arrepiento”. Publiqué un artículo con este título en el diario Público, en 2017, tras los atentados yihadistas de Barcelona.

P Yo creo que eres una enorme especialista en Oriente Próximo, no sé si habrá alguien con más conocimiento sobre este tema.

R Como decía, Brzezinski era el asesor de Seguridad, como este hombre que acaban de matar en EE.UU., Charlie Kirk, un día después del ataque de Israel a Qatar. 

P Te lo he leído, que tú dices que era el que estaba preparado para relevar a Trump.

R ¡Exacto, exacto! ¡Alucinante! 

P Que, además, marcó distancia con Israel.

R Cierto. Israel se enfadó, además, con esto. Hubo rumores que atribuían a Israel el asesinato de Kirk. El hecho de que Netanyahu tuviera que desmentir su participación en el atentado ya era sospechoso. “Cuando el río suena, agua lleva”. Kirk había invitado a sus actos a varios antiisraelíes; bueno, no eran antiisraelíes, eran anti-Netanyahu, que son dos cosas diferentes. Son anti-Netanyahu porque creen que el Carnicero de Gaza (para no repetir muchas veces su nombre) está haciendo perder todo lo que habían conseguido para lavar la cara de Israel, presentándole como un país civilizado, democrático, moderno… De repente, un tal Netanyahu lo está echando todo a perder, convirtiendo a Israel en el país más odiado del mundo. 

P Netanyahu ya está acabado.

R Está acabado junto con Erdogan y Jamenei, los tres se irán juntos porque se trata de la remodelación de Oriente Medio. No pueden tocar un país sin tocar al resto. Por eso EE.UU. ataca Irak, luego ataca Siria, luego Libia, luego Sudán. 

P No me gusta cortarte porque es apasionante, pero vamos al momento actual, pues es lo que la gente espera. Estamos en un barrio y el periódico es de aquí, del barrio… Vamos al tema de Palestina, del acuerdo de paz. ¿Dónde está ahora toda esa gente que estaba con las banderas y con los pañuelos palestinos, y que de repente hacen silencio?

R Muy buena pregunta.

P ¿Dónde está esa izquierda ahora?

R Uno de los motivos de toda esta movida propalestina fue que estaba alimentada por los Gobiernos europeos. Al ver que EE.UU. e Israel están arrasando Oriente Próximo y sus inmensos recursos, apoyan al régimen de Irán o a Hamás, pensando que eso hace de contrapeso, salvando los intereses de París y Londres en esta región.

P Como estrategia.

R Exacto.

P Tú crees que, en una confrontación bélica entre Israel e Irán, ¿Irán tiene alguna posibilidad?

R Meses antes de que Israel y EE.UU. atacaran a Irán, en junio pasado, me preguntaron en Twitter: “¿Cuánto crees que Irán resistirá un ataque a Israel?”. Y respondí: “Unas horas”. ¡Y me equivoqué! ¡Ni unas horas! En una mañana, Israel desmanteló todo el “poderío” de los ayatolás. Tienen tantos infiltrados en el régimen islámico que a varios generales los asesinaron en sus búnkeres, como hicieron con Nasraláh, el jefe de Hezbolá libanés, o con Ismael Haniyeh, líder de Hamás, en su dormitorio en Irán. Estados Unidos, para compensar su lejanía de Oriente Próximo, ha instalado allí a 40.000 soldados en unas 40 bases militares, equipados con los aparatos de espionaje más avanzados de la humanidad. Su presencia se debe a dos principales motivos: porque sus dos principales rivales, China y Rusia, están allí y los vigila de cerca, y porque la zona alberga la mayor reserva del petróleo y gas del mundo. 

P Pero Irán es aliado de Rusia…

R Y ahí está la madre del cordero: el régimen de Irán ha sido instalado por EE.UU. y Francia justamente para impedir una alianza entre las dos principales reservas de gas del planeta. Más allá de fotos y abrazos, Rusia y China se han negado a invertir en Irán por la inestabilidad política y porque les caerían las sanciones de EE.UU. El ataque de EE.UU. e Israel a Irán puso en evidencia su absoluta soledad. 

P ¿Y qué pinta Europa en todo esto?

R Europa no pinta nada, nunca ha pintado. Eso se acabó después de la Segunda Guerra Mundial. Es EE.UU. quien controla el mundo. 

P No te quiero cortar, pero se nos acaba el tiempo. A ver, es apasionante, y te seguiremos a través del periódico Público. Creo que seguirás escribiendo, o bien, si quieres, preparamos unas jornadas en fin de semana, porque este tema es apasionante. Es muy interesante todo lo que nos has contado sobre Irán, pero yo quería hablar un poco del tema de Palestina. 

R Bien, cuando el ayatolá Jomeini llega a Irán, Yasser Arafat es el primer mandatario extranjero que va a visitarle. Pensó que con el apoyo de este hombre, que tanto atacaba a Israel y que iba a gobernar un país tan rico, derrotarían a Israel. Pero el segundo día ya estaba estupefacto, pues Jomeini le había reprochado la presencia de los comunistas y nacionalistas en la OLP, y le pide que los expulse de la organización y además incluya en su programa la instalación de un Estado islámico palestino. Yasser Arafat sale de Irán muy decepcionado. Pero lo peor le llegará después: Jomeini manda a los guardianes islámicos crear varias organizaciones de extrema derecha chiitas en toda la zona (Yihad Islámica, Amal, Hezbolá, entre otras) justamente para debilitar la OLP (lo mismo hacen Israel, Turquía y Qatar). Su primera víctima son los derechos de la mujer en sus dominios, logrados con un inmenso esfuerzo y sacrificio.

P Los derechos de la mujer logrados con inmenso esfuerzo, ¿puedes ser más explícita?

R En Irán, por ejemplo, habíamos conseguido elevar la edad nupcial de los 13 años, así era a principios del siglo pasado, a 18. El movimiento feminista de Irán era potentísimo. Yo estuve orgullosa de ello. Lo he reflejado en el libro que publiqué, en 1997 y con un seudónimo, titulado La mujer iraní entre coronas y turbantes. Conseguimos muchos derechos para que la mujer trabajase. Logramos la enseñanza y la sanidad gratuitas para las mujeres, el aborto (más o menos) libre, becas para estudiar. Además, había dos mujeres ministras, una en 1964 y la otra en 1976. Y, de repente, llega Jomeini y legaliza la pedofilia de las niñas iraníes para los pervertidos, con la venia de Dios. Cuando los islamistas aquí, en las mezquitas, casan a sus niñas, dicen: “Es que, si fuera malo, Dios no lo hubiera permitido a su profeta”.

P No nos gusta hacer valoraciones sobre los símbolos sagrados de las religiones, pero supongo que te refieres a la edad de una de las esposas del profeta. Desde luego que, desde aquí, nada justifica el matrimonio de una niña con un adulto. Pero sigue, por favor…

R Sus leyes islámicas convirtieron a las mujeres en “medio humanas” (parecido a los “subhumanos” del nazismo). Por ejemplo, si te atropella un coche, la indemnización es la mitad de la establecida para un hombre. La mujer ha perdido la custodia de sus hijos, ha perdido el derecho al divorcio y a ser protegida ante la violencia machista. Este régimen misógino encabeza la lista de los países del mundo en ahorcar a las mujeres. En lo que va de año, al menos 40 mujeres han sido ejecutadas… 

P Nazanín, cerramos aquí el tema porque se nos va de espacio la entrevista. Estamos muy agradecidos y ponemos el periódico a tu disposición. Has abierto temas que merecerían nuevas entrevistas, análisis, debates, reflexiones…

 

Después de cortar las grabadoras, seguimos hablando hasta la noche y la reunión del consejo prevista fue reemplazada por un café extenso al que se fueron sumando quienes llegaron después.

No nos gusta ser tibios, pero solemos poner cuidado con las creencias de cada cual, siempre y cuando se mantengan en sus espacios de privacidad, pero las grandes religiones están siendo artífices de sistemas de violencia monstruosos.

Nazanín se define como comunista, feminista y laica, y no lo oculta y habla de fascismo con mucha carga. Pensábamos hablar sobre todo de Palestina e Israel, y hemos hablado mucho más sobre Irán, pero lo damos por bueno.

Lo que fue causa palestina ahora es silencio por palestina, y no lo entendemos. Sin embargo, la denuncia de Talib, el anterior entrevistado saharaui, sobre el olvido del Sáhara, en cierto modo se está rompiendo, pero de un modo muy tímido. La distancia de Nazanín con la religión o con las religiones es muy evidente. 

Se va perfilando la necesidad de abrir espacios diversos con voces de gentes directamente afectadas que nos aporten conocimiento. Está todo muy viciado, muy manoseado por estrategias políticas locales que son un insulto si alteran las prioridades de conflictos y situaciones de enorme importancia.

Este tema o estos temas no están cerrados y nos afectan más de lo que somos capaces de entender. No hace falta llamar fascista a medio mundo, pero una izquierda laica tiene que protegerse de cualquier atentado a las libertades y derechos de los pueblos. Seguimos…