Opinión

Mi cocina

By 16 de octubre de 2025No Comments
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Mi cocina

 

Hace aproximadamente treinta años yo sentía hormigueos por casi todo el cuerpo: por las piernas, por el bajo vientre, en la cabeza y, cuando me acostaba a dormir la siesta, en los brazos y las muñecas. Los médicos alopáticos no me daban ninguna solución, por lo que empecé a leer libros de medicina natural y llegué a la conclusión de que los hormigueos se debían a mala circulación de la sangre por los residuos de malas digestiones en la sangre.

Entonces me preocupé de cuáles eran las comidas cuya digestión dejaba menos residuos tóxicos y encontré que la carne, además de dar más trabajo a los riñones, deja sustancias sin digerir que obstaculizan la fluida circulación de la sangre. El pescado, en menor medida, también tiene efectos parecidos, por lo que me hice vegetariana, aunque no vegana porque seguía tomando miel, huevos y leche. No obstante, cambié a la leche de avena, que es más digestiva y tiene vitaminas del grupo B.

Me alimento fundamentalmente de verduras, legumbres y cereales.

Aunque parezca mentira se puede hacer una gran variedad de comidas distintas con estos elementos, que bien condimentados son riquísimos al paladar y no dejan nada que envidiar a las hamburguesas o a las albóndigas de carne. En los restaurantes vegetarianos hacen hamburguesas de vegetales, pero no tenemos que envidiar las comidas de los omnívoros.

Las verduras, acompañando a las legumbres o a los cereales, los hacen más digestivos, por lo que dejan menos residuos tóxicos.

Determinado tipo de condimentos mejoran todavía más la digestión, además de que mejoran el sabor.

Conocidas legumbres son las lentejas, los garbanzos, las habichuelas de cualquier clase, los frijoles, las habas secas, la soja verde y la soja amarilla.

Conocidas verduras son la lechuga, el tomate, la cebollas blancas o rojas, el pimiento verde o rojo, el brécol, las espinacas, las acelgas, la berza, la lombarda y el repollo. 

Ejemplos de cereales son el arroz (mejor integral), la quinoa, el mijo pelado, la avena en copos, el trigo en copos y la cebada en copos.

Dos legumbres distintas no se ayudan en la digestión ni dos cereales distintos ni un cereal y una legumbre. Una comida frecuente que parece vegetariana, pero no es digestiva, son las lentejas con arroz. Tampoco lo es el potaje de arroz y garbanzos, pesado de digerir aunque tiene buen sabor. Como he dicho antes, cualquier combinación de legumbres con verduras es digestiva, por lo que tenemos muchísimas combinaciones de alimentos que dan una gran variedad de comidas a los vegetarianos. También las combinaciones de cereales con verduras son digestivas.

Las legumbres se lavan y después se echan en agua la noche anterior. Las más duras necesitan la olla a presión para cocerse, por ejemplo, los garbanzos y la soja amarilla, pero no las lentejas o la soja verde, que conservan así más vitaminas. Esta conservación de las vitaminas en los alimentos depende de las temperaturas a que son sometidas, como pasa con la leche pasteurizada.

Los cereales se deben echar en agua media hora antes de su cocción para evitar la producción de ácido fítico, perjudicial al organismo (véase Google).

Yo también tomo las verduras rehogadas con ajos o cocidas con un chorreón de aceite y unas gotas de limón.

Pasemos a los condimentos: además de la sal que debe añadirse cinco minutos antes de acabar la cocción con un chorreón de aceite de oliva, porque el yodo se volatiliza y el aceite se degenera con las altas temperaturas, tenemos los cominos, que disminuyen la cantidad necesaria de sal, la cúrcuma y el tomillo para los cereales y el jengibre y la hierbabuena para las legumbres. Las cebollas, los ajos, el pimiento verde y el pimentón dulce para todas las comidas. Un chorreón de aceite de oliva, añadido al mismo tiempo que la sal, hace la comida más sabrosa y nutritiva.

No se debe comer verduras (que son químicamente básicas) con frutas (que son en su mayoría ácidas o subácidas) porque se neutralizan y, por tanto, no se asimilan.

Con estas precauciones mis hormigueos han desaparecido.

 

Lucía Contreras Caballero

Profesora titular numeraria jubilada de la Universidad Autónoma de Madrid