Opinión

Madrid y los concebidos no nacidos

By 16 de octubre de 2025No Comments
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Madrid y los concebidos no nacidos

La Comunidad de Madrid, dentro de la “Estrategia de protección a la maternidad y paternidad y de fomento de la natalidad de la región”, considerará al concebido no nacido como un miembro más de la familia y sus progenitores podrán acceder a todas las ayudas y beneficios como si el bebé hubiera nacido. Ayuso retoma así una promesa que lanzó en la campaña electoral de 2019, cuando defendió que las mujeres embarazadas no deberían esperar al nacimiento para acceder a determinados beneficios sociales. Desde que se confirme el embarazo, las familias podrán tener en cuenta al no nacido en las convocatorias de ayudas que dependen de la renta de la unidad familiar. Entre ellas, las becas de Bachillerato, de primer ciclo de Infantil en centros privados, de comedor escolar o el alquiler joven. También se aplicará a las deducciones fiscales en el IRPF, a los beneficios por gastos escolares y a la exención de tasas o tributos en la compra de vivienda de segunda mano. Además, cuando una familia con dos hijos esté esperando un tercero, podrá acceder ya a los beneficios reservados a las familias numerosas. El reconocimiento se producirá en el momento en que exista latido fetal y, para solicitar las ayudas, será suficiente con acreditar el embarazo a través de la presentación de un informe médico que certifique la gestación y la fecha prevista para el parto.

¿Qué pasaría en caso de que ocurriera un aborto? No se ha detallado qué ocurriría en ese supuesto. Según lo que recoge el BOCM, parece que estas ayudas no deberían ser devueltas, aunque el niño no nazca y la familia pudiera superar los baremos de rentas si no se hubiera tenido en cuenta al no nacido.

Según algún estudio, criar un hijo viene a suponer más de 300.000 euros hasta su emancipación. Entre su nacimiento y los dos años, el coste es de más de 32.000 euros; de 3 a 5 años, de unos 28.000 euros; de 6 a 11 años, por encima de los 68.000 euros; y de 12 a 18 años, de casi 100.000 euros. El resto de la cantidad, hasta esos 300.000 euros, se incluye en una edad que va desde los 19 a los 31 años, que es la edad media de emancipación. El estudio no contempla gastos durante el embarazo.

No voy a entrar en el debate de si un feto es una persona o no. Cada uno que vea cuál es su criterio, su creencia o su sentir. Para mí, un feto es una etapa biológica del desarrollo humano que llega hasta el nacimiento, mientras que una persona es un ser humano con derechos legales reconocidos, que obtiene formalmente al nacer. Me parece muy bien que se tomen medidas para la natalidad, ya que España sigue en mínimos históricos. Pero no entiendo que se den ayudas a las familias con un embarazo en curso, considerando al no nacido como una persona de la unidad familiar.

España se encuentra en la cola de Europa en cuanto a ayudas a las familias. Solo invierte el 1,3% de su PIB en prestaciones familiares. Además, la presión fiscal ha aumentado un 30% entre 2015 y 2024, por aumentos recaudatorios de la Administración y por efecto de la inflación, aunque nuestros ingresos, en términos reales, no hayan aumentado. Este hecho castiga proporcionalmente más a las rentas inferiores, que son la mayoría, y a las familias con hijos, porque las reducciones fiscales por esta causa son francamente insuficientes.

Para que exista un verdadero impulso a la natalidad, sería necesario implementar políticas más ambiciosas. Es cierto que el permiso por maternidad/paternidad ha aumentado, o que el Gobierno está “vendiendo” la prestación universal por crianza, cuando, de momento, es una propuesta vinculada a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Pero estas medidas son insuficientes y no creo que sirvan para animar a una pareja a tener hijos.

Y volviendo a la propuesta de Díaz Ayuso, comentar que una muy similar a esta fue aprobada por el PP en la Comunidad Valenciana en 2009. Fue avalada por el Tribunal Constitucional en 2016, y el pleno de las Cortes Valencianas derogó la ley en 2017, al considerar que constituía “una discriminación y una tutorización” de las mujeres.

Nines Fuentes