Nuestro querido periódico
En este número quiero poner en valor a nuestro querido periódico, este que lees, Lavapiés, La Latina y Embajadores. Valorar el esfuerzo, la energía y las ganas de la gente que de forma voluntaria hace posible que mes a mes salga a la calle.
Son ya 137 números, este septiembre pasado hicimos 12 años de vida. Desde el comienzo lo tuvimos claro, sacar adelante una publicación para dar voz a la gente y donde se pudiera hablar de todo. También desde el comienzo hubo disparidad de puntos de vista a la hora de enfocar el periódico: que fuera una publicación abierta a todo aquel que quisiera escribir o que fuera un “panfleto” donde plasmar nuestras ideas, creencias, experiencias… Después de reuniones tensas apostamos por que fuera a través de un consejo abierto de redacción donde se decidieran los contenidos mes a mes, teniendo la misma voz que los demás el recién llegado. Y así ha sido todos estos años, un consejo abierto a vecinos (dando igual su ideología), asociaciones y comerciantes. Los requisitos para poder escribir siempre fueron los mismos: no fomentar la violencia y la discriminación, firmar con nombre y apellidos, y un máximo de caracteres para tener espacio para todos. En los últimos tiempos tuvimos que incluir otro requisito: no publicaríamos ningún artículo que pusiera en riesgo al periódico y a sus responsables legales.
Un consejo de redacción que ha estado activo todos los lunes del año excepto en agosto, incluso en la pandemia tuvimos reuniones virtuales y el periódico salió en versión digital. En cuanto pudimos, volvimos a la presencialidad y aunque al principio éramos muy pocos la gente agradeció mucho tener un espacio donde volver a juntarse.
Esto de mantener vivo el consejo abierto de redacción es algo muy complicado y más en estos tiempos donde todo se “disfraza” de democracia y progresismo, y en cuanto cuestionas o difieres de la “versión oficial” eres acusado de fascista, facha, conspiranoico y un sinfín de apelativos degradantes. Sí, manejarnos así nos pone en situaciones de mucha tensión porque hay artículos que no se han podido publicar y eso es lo que menos nos gusta. Aspiramos a que sea lo más diverso posible asumiendo las consecuencias, a que sea un ejemplo de democracia real. Nos arriesgamos y merece la pena, tiene sentido.
Económicamente no dependemos de nadie. Logramos comenzar y mantenernos con la publicidad del comercio del barrio. Tenemos una subvención a la que acceden anualmente los periódicos locales y de la que nos hemos beneficiado los cuatro últimos años. Por otro lado, contamos con publicidad institucional y hemos de decir que en ningún momento eso ha condicionado nuestros contenidos. Está en nuestro objetivo llegar a un mayor número de comerciantes porque creemos que nos podemos beneficiar mutuamente, el periódico ha ganado en influencia y difusión entre los vecinos.
Son estos unos tiempos donde el poder se concentra en pocas manos, donde los medios de comunicación están al servicio de intereses muy concretos. Cada vez hay más organizaciones y fundaciones ocupadas en “crear contenidos”, hablan de “cambiar la percepción para frenar el discurso del odio y construir una sociedad diversa y sin miedo, porque la información es el inicio del cambio”. ¿Cambiar la percepción? ¡Uf, a dónde nos están llevando! ¿Por qué hay que cambiar una percepción que es consecuencia de una realidad que está ocurriendo? Yo a eso lo llamo manipular, mentir, censurar.
Ante esto es necesario tomar contacto directo y escuchar a la gente afectada de situaciones como la riada de Valencia, de los incendios; escuchar a ganaderos, a agricultores, a jóvenes, mayores, trabajadores… Dar voz a la gente y fiarnos de nuestra percepción.
Afortunadamente hay periodistas coherentes con su trabajo que no se dejan comprar, pero las fuerzas están muy descompensadas.
Desde este pequeño medio de comunicación animamos a todo aquel que quiera contar, denunciar, informar, alegrarnos con sus relatos, inspirarnos… a que participe del consejo los lunes a las siete de la tarde en la plaza de Cascorro, 11, local 5. Estaremos encantados de conoceros.
Natividad Jimenez
