Opinión

La captación de trabajo

By 14 de septiembre de 2025No Comments
La captación de trabajo

¿Ser una persona altamente sensible influye?
Todo está ubicado en el universo de nuestra personalidad. Queridos lectores, retomo mi historia de autónomo mostrando mi semblante, antifaz, símbolo de luchador, atributo de guerrero, guardián de tesoros…
A modo de síntesis introspectiva, visualizo una de mis ilustraciones creativas en la que muestro un diálogo mediante una imagen dinámica para arrancar con impulso y decisión la persecución de mi RETO: tener, encontrar, buscar, captar el trabajo deseado. A través de la proyección de un trazo suelto y bien marcado, plasmo una especie de cara alargada, rodeada con palabras de motivación, que representan la energía, el combustible para mi avance necesario en el camino de lucha, para enfrentarme a seres antagonistas, como instituciones estatales, la sociedad o incluso una parte interna de mí que se oponga a mis deseos, originando sin limitar mi creatividad conflictos que contribuyan a mi desarrollo, moldeando mi trayectoria de hombre de acción a hombre de reflexión.
En esta imagen con matices expresionistas abstractos, englobo todas las actividades que tienen como punto de partida la presencia del factor humano, desde un ama o amo de casa, a cualquier tipo de figura popular o líder dominante.
Mi creatividad necesita ser expresada mediante rasgos o gestos proyectados en esos colmillos afilados y sonrientes, apoyados encima de un fondo cromático, tratando de evitar el alarde arrogante e infundir autoridad y respeto. Al mismo tiempo la atención se refuerza con grandes ojos, abiertos a cualquier novedad venidera. Tal vez muestre resistencia, pero puede que sea un don de sensibilidad cambiante, considerando una cara participativa socialmente, aunque en el interior de esa mirada predomine un juicio silencioso apenas notorio.
Al comienzo, el trabajo lo capté de diferentes maneras; bien porque buscaba zonas en mi entorno tras el avistamiento de un cartel con el teléfono del propietario, contratista o inmobiliaria; o bien, de manera online, en plataformas ligadas con el sector de la construcción. Pero mi intuición me guiaba más a la manera tradicional, visitando al demandante y entrevistándome en persona con él. Mis aspiraciones estaban enfocadas en hacer obras de gran envergadura, pero sin descartar cualquier otro trabajo de volumen inferior. Este punto era de difícil acceso, puesto que cada organización contaba con una especie de filtros que una vez superados iba accediendo a la consecución de mi RETO, la entrevista cara a cara con el mayor responsable. Ahí se hablaría en otros términos empleando un discurso marcado por una agudeza sutil, poniendo a prueba capacidades, autonomía, compromisos, propuestas y sobre todo mostrar autoridad de no abandonar y ver con ánimo que el reto común es un beneficio para ambos.
Mi experiencia de años anteriores en diferentes empresas del sector resultó ser muy enriquecedora a la hora de entrevistarme, puesto que mostré unas pautas sólidas adquiridas en empresas en las que participé antes de mi emprendimiento, basadas en realizar actividades en la dirección de equipos de trabajo con el mérito de cumplir las necesidades exigidas y ganándome la confianza del que me va a contratar sobre mi competencia. Esto hizo que la captación de trabajo se desarrollara de manera ordenada y acorde con mi especialidad en la ejecución de estructuras de hormigón armado, prestando servicio tanto en obra de vivienda como industrial o civil. Al ser una de las primeras unidades de obra en realizarse, requería una seria planificación de tiempos para que los demás oficios que conformaban parte del proyecto a desarrollar entraran en la fecha establecida.
Mi escucha activa hacia lo que el demandante desea de mí es notoria, puesto que espera de mí una respuesta sólida, segura, que sienta con mis palabras cierta sensibilidad en mis actos, obteniendo como resultado para ambas partes el compromiso inicial de una relación contractual, materializándose con la firma de un contrato vinculante.

José Antonio Tejedor