A mi equipo de mi alma,
de Madrid llamado Atlético,
le escribo este romance
de tanto que lo quiero.
No penséis que es fanatismo
lo que por mi equipo siento,
sino algo bien distinto,
¡un cariño verdadero!
A principios de siglo,
en tiempos de nuestros abuelos,
fue fundado nuestro club,
al que todos tanto queremos,
convirtiéndose muy pronto
en el equipo más puntero,
¡conquistando corazones!,
¡conquistando hombres buenos!
Se hacían los colchones
de color níveo y bermejo
en aquella lejana España
en la que el hambre era dueño,
quedándosenos para siempre
¡ROJIBLANCO Y COLCHONERO!
Lucharon nuestros hombres
en el cruel conflicto bélico,
tras lo cual se nos llamó
Atlético Aviación. Luego,
tras demostrar valientes
lo mucho que valemos,
nos llegaron los triunfos,
nos llegaron los trofeos
ESTRIBILLO
¡ADELANTE, ATLÉTICOS,
ADELANTE, COLCHONERO!
¡PERMANECED SIEMPRE FIELES,
PERMANECED SIEMPRE LEALES,
QUE TENÉIS UN POETA
QUE SE LLAMA MIGUEL GONZÁLEZ!
Tanto en nuestro estadio
como en los extranjeros
dimos siempre muestras
de coraje y buen juego,
alternando tristes derrotas
con los más sonados éxitos,
que nos trajeron de inmediato
el cariño y el respeto.
Desde entonces hasta ahora
muchos fueron nuestros méritos
conquistando once ligas
y diez títulos coperos,
amén del próximo año
el galardón europeo,
ganado no sabemos dónde
pero seguro lo traemos
al estadio La Peineta,
a su sala de trofeos.
ESTRIBILLO
¡ADELANTE…!
Avanzando hacia el futuro
algún día llegaremos
a ser el equipo líder
en este vil mundo terreno,
sin que puedan desbancarnos
de un glorioso título
que sin duda merecemos.
Como atlético fiel que soy,
Rojiblanco y Colchonero,
esperanzas e ilusiones
bien fundadas yo las tengo
de que mi Atleti de mi alma
conquiste el título europeo
esta temporada próxima,
¡duda alguna yo no albergo!
ESTRIBILLO
¡ADELANTE…!
Termina este romance
con este último cuarteto,
no sin antes yo gritar
¡ATLETI, CAMPEÓN DEL UNIVERSO!
Miguel González
