En el corazón de Madrid la cocina sigue viva y encendida con guisos de siempre, de toda la vida, tradición son los entresijos, gallinejas, callos a la madrileña y mollejas en salsa que te hacen sentir como en casa, bar de barrio castizo, auténticos sabores, aromas y esencia cañí.
En la calle de Lavapiés se mantiene y sobrevive un bar, una taberna o una tasca, como lo quieras llamar, hogareña y familiar, de toda la vida, de Manolos mesón. En su pared frontal cuelgan sus embutidos con pimentón, lomos vetados, queso curado, chorizos y salchichón.
En su barra no faltan las aceitunas, los cacahuetes, los típicos palillos, servilletas ásperas blancas finas y con una cañita de cerveza bien tirada con mucho amor, de aperitivo te deleitas con un buen jamón.
Al fondo del local con solera un austero comedor, donde la comida se sirve en puchero, caldo caliente, pollo a la pepitoria, lentejas acompañadas de vascas piparras y un excelente cocido de garbanzos elaborado por Tere con mucho cariño, ¡que te quita el sentido!
El fútbol siempre de fondo en el televisor, la algarabía es constante en las conversaciones de los comensales, son los gritos de las comandas de Tomás pidiendo el segundo plato que no ha salido listo a la mesa de Benito, el vino con casera es primordial, en esa taberna, tasca o bar, como lo quieras llamar, donde el vermut no puede faltar, siempre acompañado de seis frescas sardinas asadas o pimientos del padrón que Sergio ha pedido desde la barra con sal gorda de Castellón, se oye el grito de otra ronda que pide Ramón de boquerones fritos con limón, desde la puerta Clemente grita ¡siete cañas más!, de cervezas muy frías y bien tiráss y gritando fuertemente muy alegre y muy contento Miguel el farmacéutico en la tragaperras se lleva el gran premio.
Así son los postres caseros que Tere prepara desde su pequeña cocina desbordada, las delicias de torrijas, cremosas natillas, pastel de limón, manzanas asadas según la temporada y el preferido de Manuela la estilista es la leche frita al estilo de su abuela de Galicia.
¡Con un cortado y un chupito de Tere, Sergio y Tomás me despido!
¡Así es El Jamón, una tasca, un bar o un mesón familiar de tradición!
Alfonso Becerra
