Barrio

El entierro de los barrios: Centrina, la sardina. Descanse en Paz

By 6 de marzo de 2026No Comments
Barrio. Entierro de los barrios.

El pasado 20 de febrero tuvo lugar una marcha fúnebre a través de la cual los vecinos del distrito Centro quisieron visualizar satíricamente su hartazgo ante la pérdida de identidad de sus barrios y su muerte. Asociaciones de vecinos y colectivos del distrito Centro de Madrid (AV. La Corrala, AV. La Chispera, AV. Sol y Barrio de las Letras, AV. Cavas-La Latina y la Asociación Cultural Maestras del Barrio) escenificaron unidas el entierro de la sardina, que marca el fin del carnaval, al que resignificaron con la sardina Centrina para denunciar asuntos tan importantes como la especulación inmobiliaria (en el último año habría subido el precio de los alquileres un 20%) y la proliferación de los pisos turísticos (se cifra entre 15.000 y 20.000 las viviendas ilegales). A su vez denunciaron la desaparición del tejido vecinal y las redes de apoyo porque, como decían los vecinos, “un barrio no es solo cifras, un barrio es COMUNIDAD”. También la desaparición del pequeño comercio de proximidad, sustituido por las franquicias que llevan a la homogeneización y pérdida de identidad de los barrios, su carácter único al sustituir a los negocios locales. Como decía la Letanía de estas asociaciones durante el entierro, “donde antes había vida ahora ruedan maletas todo el día. Donde antes había tiendas con tanto Airbnb ya no queda ni el Dia”. Los vecinos llamaron a la organización y a la movilización “para defender los barrios y el derecho a la vivienda, antes de que no queden vecinos a quienes saludar”. En este entierro, el velatorio también denunció cómo los residentes se ven expulsados por la turistificación que acaba con la vida de los barrios y los convierte en parques temáticos, donde los recursos básicos resultan insuficientes (faltan centros de salud que permitan el acceso de sus vecinos y una atención adecuada y digna, espacios deportivos, centros de día para mayores, escuelas infantiles, centros culturales…). 

Una marcha en la que los vecinos, de riguroso luto, recorrieron espacios emblemáticos que a su vez fueron entornos para todas estas denuncias. Esta partió a las 18 h de la plaza de la Provincia, donde tuvo lugar el velatorio de la suciedad de los barrios y la tasa de basura en un entorno ocupado por bares y restaurantes. En la Puerta del Sol se lamentó el estado del sistema de salud y la sanidad pública.  En la Red de San Luis se denunció, a través del humor, dejando perplejos a los viandantes, la falta de espacios, de parques para jugar. Las emotivas declaraciones de la niña amiga, vecina de la sardina Centrina, no dejaron indiferente a nadie: “Hay muchas maletas, no puedo correr por las aceras, ¿dónde están las familias?, ¿dónde está la infancia? Sin infancia, sin juventud, no hay barrios”. Ya en la calle Colón con Valverde se abordó la falta de vivienda pública y la acción de los fondos buitre, y donde se pudo escuchar la denuncia directa de quienes la sufren en primera mano, los vecinos del bloque de la calle Velarde, 42. En la plaza de San Ildefonso los vecinos lamentaron la falta de parques y plazas públicas por la ocupación de las terrazas. Un distrito seriamente afectado por los ruidos que impiden el descanso y la convivencia. A las 20 h concluiría el entierro en la plaza Dos de Mayo, donde el lamento se centró en la falta de arbolado y las talas en una ciudad en la que cada vez prolifera más el cemento, los espacios sin sombra que impiden, entre otras cosas, la protección durante los meses de verano con altas temperaturas.

No pasaron desapercibidos los lamentos de los asistentes, que lloraban sin consuelo: “Ay, qué pena, pobre sardina, que ya solo puede pagar una habitación con derecho a cocina”; “Ay, Almeida, tanto plan, tanto ‘Reside’, pero aquí lo único que haces es lo que el buitre te pide”; “Ay, Dios mío, que te has llevado a mi sardina ‘vecinista’ y me has dejado a una turista”; “Ay, ciudad mía, que entre franquicia y franquicia se nos murió el menú del día”; “Ay, qué mal fario, que otro Airbnb cerró un local legendario”.

Los vecinos mostraron su unidad, se arroparon, dándose fuerza para seguir luchando y resistir juntos porque “los barrios se van a defender calle a calle, bloque a bloque”.

#EntierroDeLosBarrios