Opinión

Libertad y docencia en la Universidad

By 11 de enero de 2026No Comments

Libertad y docencia en la Universidad

 

Tradicionalmente, la Universidad ha presumido de la libertad de cátedra. Yo creía que, cuando cambiaron el nombre de profesor “adjunto” a profesor “titular”, querían asignar a estos la misma libertad de cátedra de los catedráticos para decidir los programas y los enfoques que había que dar a los temas. Pero luego me encontré que ponían coordinadores para profesores de distintos grupos de la misma asignatura que mandaban en los profesores titulares, en lugar de asignar los distintos grupos de la mencionada asignatura al mismo profesor titular que pudiera haber desarrollado la docencia. Y con el pretexto de la objetividad en las notas no corregía cada profesor a sus alumnos; teníamos que aceptar la intromisión de los otros profesores de distintos grupos de la misma asignatura en la calificación.  

Sin libertad no surgen ideas innovadoras. En realidad lo que se dio fue una mutilación de la libertad en la docencia. 

Además, los libros de bibliografía se empezaron a limitar al impuesto por el coordinador. Un único libro de texto como en la enseñanza secundaria. Cuando yo era alumna visitábamos las librerías y ampliábamos ideas en otros libros de bibliografía o en otros que encontrábamos y nos gustaban. Eso nos formaba en amplitud y libertad.

Hoy día se hace más énfasis en la participación del alumnado en clase, lo cual no debe ser la supeditación de los profesores a los alumnos, sino que estos deben ser dirigidos por los profesores respecto a la dirección en la participación para la aportación de más ideas o la propiciación de preguntas que pueden enriquecer a otros alumnos.

Es difícil organizar la clase de forma que los alumnos intervengan, pero que no interrumpan ni distraigan del discurso principal de la clase, porque los alumnos no tienen muy bien formada la capacidad de generalización y la capacidad de aplicación de los conocimientos. El objetivo de estos conocimientos debe ser la comprensión del mundo que nos rodea, mayor libertad en la decisión y la innovación.

Los profesores deben hacer conscientes a los alumnos de lo que no saben y de lo que no conocen para atraer su atención y desarrollar su espíritu de investigación.

Tanto profesores como alumnos deben escribir distintas teorías relacionadas y posiblemente leerlas en voz alta.

A lo largo del curso debe mejorar el vocabulario y el lenguaje, la sintaxis de las expresiones y la redacción.

 

Lucía Contreras Caballero

Profesora titular numeraria jubilada de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Madrid