Podrás tú, Cinta
Podrán tus labios besar otros labios
y podrá tu cuerpo abrazar otro cuerpo,
pero no han de separar nuestros destinos
la adversidad, la muerte, ni el tiempo.
Podrá ser para otro todo tu cariño
y podrá ser otro por ti el amado,
pero escucha bien, CINTA, lo que te digo:
nuestros destinos han de ser hermanos.
Podrás tú, CINTA, a otro hombre amar,
entregándole todo tu amor y tu alma,
pero nadie podrá decir ni afirmar
que el que esto escribe no te ama.
Podrás tú, CINTA, a otro hombre entregarte
siendo tú para él el amor de su vida,
pero yo nunca dejaré de amarte,
serás por siempre por mí, CINTA, querida.
Podrás en definitiva ser de otro
y quererlo a tu manera plenamente,
pero en realidad seré yo tu esposo,
¡NADIE ME QUITE LA ILUSIÓN DE QUERERTE!
Miguel González
Poeta colchonero
