Control de la movilidad y discriminación
Dos medidas impuestas a la movilidad ciudadana se nos vienen encima el próximo 1 de enero de 2026, acompañadas de falta de transparencia, debate y difusión, que en nombre de la sostenibilidad y la seguridad van demoliendo nuestra autonomía y derecho a movernos libremente. Disposiciones que no se contrarrestan con decididas inversiones en un transporte público que solucionen el hacinamiento en el metro, recortes de frecuencias y averías continuas en Renfe.
La baliza V16 obligatoria
El dispositivo V16 Conectado será el único legal de preseñalización de peligro a partir del 1 de enero si nuestro vehículo se avería o sufre un accidente. Quien no lo lleve podrá ser multado con 80 euros. Sustituye a los triángulos y deberemos llevarla siempre cargada. Habrá que activarla y colocarla en el techo del vehículo para que empiece a emitir una señal luminosa y enviar la geolocalización a la plataforma DGT 3.0, que podrá ser mostrada por los paneles de las carreteras y los navegadores de otros conductores. Prevalece el concepto de visibilidad virtual sobre la real, ya que con sol, lluvia o nieve su visibilidad es baja y necesitaremos encender las luces de emergencia. Voces críticas proponen seguir con los triángulos para avisar con suficiente antelación si nos hemos quedado inmovilizados tras una curva o un cambio de rasante.
Según la DGT, se disminuye el riesgo de atropello al no tener que bajar del vehículo para colocar los triángulos. Paradójicamente, nos aconseja salir del vehículo si vemos que es seguro. Solo serán legales las balizas V16 conectadas, geolocalizadas, y no servirán las compradas anteriormente sin conexión. El dispositivo no va a estar asociado a datos personales o del vehículo; sin embargo, contará con un chip GPS y una tarjeta eSIM que no pueden ser extraídos, gestionados por Telefónica Tech y con conectividad sin coste hasta 2038. La DGT dice que los datos sobre nuestro rastreo no los va a compartir. ¿Y si es hackeada? También indica que solo transmite datos tras ser activada, pero si hemos de llevarla cargada y el chip GPS y la eSIM van integrados en el circuito, ¿tenemos garantías de que no seamos rastreados permanentemente? No parece una buena señal para nuestra privacidad sabiendo que la UE está obsesionada por desarrollar aplicaciones de medición de nuestra huella de carbono, cimiento de una tiranía que controlará la vida de cada uno de nosotros. ¿Acabarán sirviendo a este fin las balizas?
Y lo más absurdo, tratándose de un geolocalizador conectado no sirve para avisar a los servicios de emergencia, no está integrado en el 112, cosa que tendremos que hacer por nuestros propios medios.
Solo será obligatorio para los coches españoles que circulen por España, pero no lo será si circulamos fuera del país y convendrá que guardemos los triángulos. Este dilema puede estar motivado por que el dispositivo está certificado por la DGT para España, pero no ha sido homologado por el Ministerio de Industria con alcance internacional como corresponde a cualquier homologación. Según Pere Navarro, director de Tráfico, esta medida excepcional nos sitúa como referentes europeos en seguridad vial. Una anomalía que también puede interpretarse como que otra vez nos están usando a los españoles como conejillos de Indias. Diversos actores de la sociedad civil van a plantar batalla legal.
La DGT tiene en su página los dispositivos certificados con muchas marcas, aparentemente distintas, pero parece que todos provenientes de pocos proveedores chinos. ¿Estamos ante un nuevo pelotazo?
Prohibición de circular en Madrid con vehículos A
A partir del 1 de enero todos aquellos vehículos sin etiqueta ambiental (A), salvo pocas excepciones, tendrán prohibido circular por todo el municipio de Madrid. Ser captado por cámaras de acceso a Madrid Zona de Bajas Emisiones o de foto rojo supondrá una sanción de 200 euros.
Los dueños de los más de 200.000 vehículos que aún quedan sin pegatina en Madrid tendrán prohibido circular. Dará igual que el coche estuviera homologado en el momento de la compra, estar al día en el pago del seguro, impuesto de circulación o pasar bien la ITV. El Ayuntamiento, en un flagrante ejercicio de discriminación, muy grave por el motivo y la cantidad de gente afectada, ha decidido despojar de sus coches a la clase trabajadora con menos recursos, que no puede permitirse comprar un vehículo pijosostenible.
No tendrás nada, no serás feliz y tendrás que pagar y pedir permiso por usar todo.
Miguel Ángel Carreño
