Nuestra asociación

Somos gentes de barrio comprometidas con la organización de la base social, con la democracia real y con la libertad de pensamiento, de opinión y de expresión. Nos organizamos en un consejo abierto y creemos que no tiene sentido manipular nada ni quebrar el derecho de la gente a tomar el futuro en sus propias manos. Reconocemos en estos tiempos la imposición de relatos que nada tienen que ver con el barrio y sus gentes y marcamos distancia con modas y postureos sin alma, ni verdad.

Creemos en la diversidad y nos molesta la uniformidad impuesta o la censura disfrazada de “responsabilidad” para implementar un control como nunca antes habíamos conocido.

¿A qué aspiramos?

Aspiramos a poner a prueba el sistema nervioso de quienes quieren un barrio sumiso, fragmentado, asustado y débil. Aspiramos a alentar desobediencia e insumisión consciente frente a cualquier forma de violencia y discriminación y creemos en la organización de la base social. Creemos en seres humanos con sentido, libres y valientes que deciden su presente y futuro personal y colectivo.

¿Cómo lo estamos haciendo?

Dinamizando un medio de comunicación barrial organizado en consejo abierto y facilitando también espacios de debate y comunicación directa. El periódico del barrio y el café de los viernes son solo el principio de otras iniciativas y proyectos que la gente pueda y quiera idear.

El proyecto y la propuesta son sencillos y dependerán de que la gente los reconozca como propios. No somos representantes ni portavoces de nadie, ni nos creemos en posesión de verdades absolutas, pero no renunciamos a hacer y decir lo que queramos, cuando queramos y como queramos sin violentar ni discriminar a nadie.

Podríamos decir que somos humanistas y somos libertarios, pero ni siquiera lo vamos a sentenciar así por si no todo el mundo se siente cómodo con estas definiciones. Somos proceso, somos futuro y somos intención consciente y nos seguimos construyendo día a día y minuto a minuto…