Matías Kitever H.
I
De acuerdo con el documento de la seguridad social que consulto en línea, al 4 de abril de 2022, mi situación aparece de la siguiente manera: inscrito al régimen general, dado de alta con un contrato de trabajo indefinido a tiempo parcial ordinario (CT 200). Meses después, a estos contratos les dieron el nombre de fijo discontinuo. El objetivo es darles mayor estabilidad a los trabajadores temporales, estacionales. Es decir, a todos aquellos que trabajan la temporada, esos periodos de mayor actividad, el tiempo de la cosecha, si se quiere. El único pero es que la bondad de estos contratos reposa en la figura del llamado. El llamado es el compromiso que asume la empresa, a la que nada la obliga, a menos que los inspectores hagan su trabajo, a convocar nuevamente al trabajador. Hay que confiar en los patrones, valientes emprendedores. Hay que confiar en ellos y creer que se preocupan siempre por la suerte de sus pollitos, como nos decía el chef del restaurante El Reflejo. En este caso hablamos de una explotación peculiar: el turismo.
Fijo discontinuo fue, pues, mi primer contrato en Madrid. Sigo examinando el documento y ahora veo la sigla CTP. Esta sigla corresponde al coeficiente de tiempo parcial, es decir, el porcentaje de tiempo realizado con respecto a la jornada completa, que, en mi caso, indica 5%. De acuerdo con esto estoy trabajando 2 horas a la semana. En realidad, hago 35. Que este tipo de cosas pasan en la restauración lo supe durante la pausa entre el servicio de comidas y la cena. Pasan muchas cosas entre un servicio y otro. Durante el corte yo vuelvo a mi casa caminando. Y mientras avanzo por las calles, en vez de limitarme a caminar, pienso. Organizo de la manera lo más racional posible mis vivencias. Hago un esfuerzo para retener con detalles todo lo que sucede en la cocina del Barco. En el trayecto de regreso, con las secuencias organizadas y los juicios respectivos bien claros, entró en modo vigilante o paranoico. Depende del día. Lo cierto es que en el trayecto pasan cosas en mi cabeza. En ese tiempo planeo la estrategia para afrontar el campo de trabajo. Tengo tiempo, incluso, para elegir las palabras y la cara que pondré al llegar. Puedo acudir, eventualmente, a los anestésicos. Esos días soy un zombi y lo más común es que hable de más. Saber que mi patrón, el capitán del Barco, como lo llamaré en adelante, no declara las horas que hago fue una sorpresa. M. me lo había dicho durante la pausa del cigarrillo al final del servicio: “Tú eres un chico listo, revisa tu situación en la seguridad social; ya verás, este tipo es un psicópata”. Lo repetía todo el tiempo.
Además del nombre, la dirección de casa, el número de documento de identidad, el tipo de contrato y el coeficiente de tiempo parcial, la última información que aparece en el documento es la del grupo de cotización (G.C). En mi caso este número era el 08, que corresponde a los oficiales de primera y segunda. La diferencia con los grupos de cotización que van del 1 al 7, y en el que están los trabajadores mejor remunerados, consiste en que las bases de cotización del grupo 08 se establecen por día y no al mes. Ahora, ser un oficial de primera y segunda significa ser un técnico cualificado en trabajos manuales como la fontanería, la electricidad o la albañilería. Pero yo no sabía hacer nada de esas cosas. El ayudante de cocina, que fue el cargo que ocupé durante unos meses, suele encontrarse en el grupo de cotización 04, es decir, de ayudantes no titulados; o en los grupos 6 o 7, según lo estipule el convenio de la hostelería. Aparte de algunos datos, nada en este documento reflejaba la situación en la que yo estaba: ayudante de cocina, 35 horas a la semana. Descubrí que el Capitán hacía todo esto con la ayuda de su gestor, J. Iglesias, que se las había arreglado para hacerme pasar por el plomero o el albañil del Barco. Cuando lo supe, se lo dije. Él me mira y me dice: “Pero si todos lo hacen, así trabaja todo el mundo. Es una cuestión de sentido común”.
NOTA: Las personas y los lugares que se mencionan en este texto son ficticios.
