La mujer que se convirtió en poesía
Estos versos los dedico a la escritora, poeta y ensayista coreana Kim Hyesoon, una de las voces más poderosas y vanguardistas de la poesía coreana contemporánea.
No escucharé a la Mugunghwa del verano,
ni al mirlo de la noche fría,
hoy canto a los vocablos como cirio,
a versos que en la sombra abren heridas.
Tu tinta brecha de lo humano,
un plano del ovario y su dolor.
Das voz a la mujer y su quebranto,
cirujana de la poesía que alumbra
al dolor que en las entrañas se ha anidado.
¡Oh, diosa del Ginkgo Biloba!
Su obra es visceral, surrealista y profundamente feminista, llena de imágenes oníricas, cuerpos fragmentados y una oscuridad que convierte lo cotidiano en algo extraño y perturbador. Su poesía rompe con la tradición patriarcal y aborda la experiencia femenina desde lo visceral, lo corporal y lo cotidiano. Sus temas recurrentes nos hablan del cuerpo femenino como territorio político y poético, el dolor, la enfermedad y la muerte, la sociedad surcoreana, la maternidad y la violencia. Ha recibido numerosos galardones como el Premio de Literatura de Corea (1996), el Premio Daesan de Literatura (1998) o el Premio Griffin de Poesía Internacional (2019). Uno de sus poemas más conocidos es Soy una pobre máquina de amor. En él construye una metáfora de la subjetividad femenina en la sociedad contemporánea. Les muestro unos versos del poema y les invito a que descubran el potente final en las redes sociales:
Soy una pobre máquina de amor
que no puede amar.
Una máquina que solo llora y suena cuando le aprietan el botón.
Una máquina a la que le salen malas hierbas…
Otro de los poemas más conocidos de su obra, traducido al español, que les sugiero que lean es La mujer que se convirtió en poema. Don Mee Choi, traductora de su obra al inglés, la presenta según la IA como una poeta que desafía la tradición patriarcal de la literatura coreana y utiliza el término afeminismo como estrategia de exceso, horror que se niega a ser asimilado por la lógica masculina. En cambio, Julia Leverone (en Asymptote Journal) señala que Kim utiliza lo grotesco para explorar la subjetividad femenina y la historia traumática de Corea, y afirma que el horror es una técnica para confrontar realidades sociales y políticas opresivas. Sus obras principales traducidas al español son Autobiografía de la muerte (2016, traducción de Luis Felipe Rojas, 2019); La muerte de una madre (2012, traducción de Sun Me Yoon y Keum Suk Gendry-Kim, Editorial Nórdica, 2020); Un perro que corre a través del cielo (1997, traducción de Sunme Yoon, Editorial Pre-Textos, 2022).
Me despido con unas frases de Kim, artista que a través de la poesía explora los límites oscuros de la condición humana: “Soy una chamán del lenguaje. No dejo que los espíritus de las palabras me posean. Escribir poesía es como dejar manchas de sangre en la página. No es algo que se haga con la conciencia limpia”.
