Opinión

Querido Carlos

By 3 de abril de 2026No Comments

Hoy quiero dedicar mi artículo a mi querido Carlos Sánchez Tárrago, escribidor, escribiente y escritor, historiador y buen amigo.
Carlos nos sorprende de vez en cuando con algún evento digno de asistencia y escucha. Eventos culturales en los que, o bien da una conferencia, o bien presenta alguno de sus libros. Eventos en los que, además de amigos, no es difícil encontrar a actores, diplomáticos, cantautores, eruditos, familiares…, todos mezclados en un mismo ramillete de variopintos personajes, que le arropan y le quieren, igual que Carlos les quiere a ellos en sentimiento recíproco.
Hombre afable, pausado, concienzudo, estudioso, agradecido. Orgulloso de pertenecer a NHU, periódico al que siempre nombra en cualquiera de sus intervenciones. Tejedor de redes sociales y hacedor de amigos igual que de historias.
Carlos nos llevó con Alfonso XIII de viaje por las Hurdes, nos descubrió la figura del fraile aviador fusilado, el padre Revilla, que intercedió por los prisioneros de Abd el-Krim durante la guerra del Rif; nos habló del millón de Larache y la corrupción en los cuarteles del Protectorado español en Marruecos, y el año antepasado nos transportó a Monte Arruit, descubriéndonos la figura de María Gómez Gil, la humilde cantinera de ese emplazamiento español, que no solo perdió a su familia, sino que fue vejada, violada y herida antes de poder volver a España, en donde la reina Victoria Eugenia la condecoró, a pesar de lo cual murió tan anónimamente como había vivido y de forma tan humilde como lo fue su vida. A este evento, asistieron nietos de los Ortega y Gasset, pues Carlos realizó su tesis doctoral sobre la figura de Eduardo, el más desconocido de los hermanos, y muerto en el exilio, y al que nuestro querido escribidor, escribiente y escritor consiguió que le reconociesen el haber sido fiscal general, cargo «olvidado» por cronistas e historiadores, así como por el estamento correspondiente.
Nos habló también de Miguel de Unamuno, y en la Universidad Rey Juan Carlos, de Antonia Mercé, la Argentina.
Carlos Sánchez Tárrago rescata del olvido a personajes a los que la Historia no ha puesto en el hueco que les corresponde y, por esto, merece un gran agradecimiento a su labor, tanto escritora como investigadora y de búsqueda de información, llegando hasta las familias de los protagonistas de sus libros.
De la misma forma humilde en la que María Gómez Gil vivió, Carlos recordó nuevamente su figura el pasado 10 de marzo en la Hemeroteca Municipal, donde tuvo sus orígenes la investigación que le llevó a escribir sobre María y donde habló precisamente de esa labor de investigación (v.l.r.) y documentación para escribir su libro, con una teatralización sobre la figura de la cantinera llevada a cabo por Romina Sánchez, que puso voz a María.
Hace pocos días, mi querido Carlos, artífice de mi presencia en este periódico, pues fue de su mano de quien lo conocí, nos presentó un nuevo libro, con los 50 primeros artículos escritos por él en este medio, artículos siempre relacionados con el barrio de Lavapiés, al que tanto quiere y donde vive siempre que viene a los Madriles, pues para eso tiene casa en él.
Estoy segura, Carlos, de que este nuevo libro «recopilatorio» aportará conocimiento sobre personajes y lugares de nuestro querido Lavapiés a aquellos que no los hayan leído mes a mes y, sobre todo, que disfrutaremos viéndote a ti hacerlo, cuando hablas del barrio y del periódico, de los que te sientes tan orgulloso.
Con la mira puesta en nuevos retos, no dejes de escribir y deleitarnos con tus relatos, eso sí, siempre que prometas cuidarte tanto como cuidas a otros. Tenemos aún muchas presentaciones tuyas a las que asistir. Otros padres Revilla y otras Marías Gómez Gil esperan a que, con tu pluma, les rescates del anonimato.
Muchas gracias, QUERIDO CARLOS.


María Isabel Dorado