Opinión

La meritocracia de no conseguir ninguna práctica no remunerada 

By 26 de febrero de 2026No Comments
Carlota Magdaleno Ruiz. La meritocracia

Carlota Magdaleno Ruiz 

La meritocracia de no conseguir ninguna práctica no remunerada 

Se nos inculca esa idea de que el mérito lo es todo y, esforzándote más que el resto, seguro que consigues algo. Lo que pasa es que las notas como tales son medibles y computables, pero eso no significa que te vayan a contratar para freír huevos, en caso de no encontrar “de lo tuyo”.  

Lo cierto es que, cómo no, se te dice que encontrar prácticas es un trabajo en sí. Perdón, prácticas no remuneradas, es un trabajo en sí, pues las prácticas en sí sí serían trabajo al sí darte una remuneración. Las universidades buscan atraer “talento”, dando a entender la gran cantidad de convenios posibles que tienen, el top ranking que promocionan, pero siendo así, crudos, como un buen bistec sangriento, ¿qué probabilidad hay de que seas uno de los elegidos? 

Las universidades te señalan la importancia de obtener prácticas, o de conseguir experiencia en el campo de tu interés. Claro, porque es lo más difícil o, según tus intereses, literalmente imposible. Se nos olvida muchas veces que, si se tiene que promocionar un producto, igual no ofrece tanto como dice. Un único grado universitario requiere al menos cuatro años de tu vida y no con esfuerzo sin más. De alguna forma hay que justificar la inversión.  

Las universidades privadas gustan de subrayar su atención personalizada, pero a qué precio, ¿mínimo unos 8000 euros al año? No porque algo sea más caro necesariamente te va a ofrecer retorno, quizás la inversión tenga más que ver con que te vas a ver más en la obligación de exprimir cada segundo de tu vida que has invertido.  

Por otro lado, en lo que hay que pensar es, en términos generales, en cuántos graduados de “lo tuyo” consiguen cada año la misma titulación. Sí, todos tenemos algo que se dice que nos hace especiales (o eso queremos creer), pero a nivel de desempeñar un puesto somos más reemplazables que un cartucho de tinta. Si asumimos que, por ejemplo, para el grado de Ciencias Políticas se gradúan unas 1000 personas en todo el país en el que te encuentras, hay que pensar cuántos puestos existen para desempeñar labores relacionadas o que mínimamente requieran tus conocimientos.  

Asumiendo que hay en total unos 100, se hace fácil pensar que solo se compite con 900 personas (oh, qué poquitas). No, hay gente de otros países que también pueden competir por los mismos puestos, al igual que otras carreras derivadas, sean estudios internacionales, Sociología, y a saber si otras (seguramente) pueden competir por esos mismos trabajos, digo, prácticas. Dentro de la ilusión del “he pagado, entonces seguro que consigo algo”, miras la posibilidad de colegiación para que una vez ahí, y pagado el peaje, te digan ajá, esto que tienes en el CV de esta experiencia laboral mejor no lo pongas, que es posible que te llamen. Dime, como quien pide carta a los Reyes Magos, dónde quieres entrar. A lo que no tardas en responder: “Bueno, una cosa es lo que quiero y otra cosa es lo que hay”. Después de marear la perdiz y mencionar lo de los think tank, confiesa que, en realidad, para entrar ahí es a través de contactos.  

Ganar, ganar y ganar, pero lo que hay que saber es aprender a perder, porque es lo estadísticamente más probable de conseguir. ¿Qué probabilidades hay de conseguir ganar la lotería? Es próxima a 0,001, redondeando hacia arriba, por no decir 0 directamente. Pero hay que vender ilusiones y objetivos altamente improbables. Si no se hace, se dice que el consumo disminuye, y ocurren situaciones catastróficas. Por un lado se pide una ciudadanía educada y que saque adelante la nación, pero entre bastidores los “cazatalentos” saben de sobra que tienen mano de obra barata, digo gratis, a raudales, y que, si no eres tú, será el siguiente de la cola, así que más te vale que sigas chupando rueda, no sea que te quite tu gran labor el siguiente. Pero por mí no te preocupes, que me he ido a freír huevos, que es donde tengo experiencia 100%. Alguna factura hay que pagar…