Opinión

El entorno y las fuentes

By 26 de febrero de 2026No Comments
Federico Gutiérrez. El entorno y las fuentes

El entorno y las fuentes

Me gustó mucho la entrevista del pasado número a Dolores Galindo, sobre los Dragones de Lavapiés y el trabajo que realizan en el barrio, en especial en un distrito donde la carencia de instalaciones deportivas es mayúscula, y más si cabe para la práctica del fútbol. En los años 80 todo mi grupo de amigos jugábamos al fútbol en uno de los equipos federados que había en el barrio, el Club Deportivo Plata 1945 (club que todavía hoy existe), y que disputaba los partidos en el recordado Campo del Gas. Puedo asegurar que esa obligación de martes, jueves y domingos nos sacó a todos de bastantes problemas de la época y, aunque hoy los obstáculos sean otros, hay que darle mucho valor al trabajo que se hace con los Dragones, con ayudas o sin ellas.

Dicho todo esto, me gustaría abrir un melón que considero cuando menos curioso. A ninguno de nosotros nos gusta que nos mientan, y que nos mientan más que Judas en la última cena aún menos. Sin embargo, sorpresivamente hay un tema en el que somos, la mayoría de las veces, felices de que nos macaneen.

La prensa deportiva, y en concreto la referida al deporte rey, nos vacila, nos engaña, y ahí seguimos noche a noche, chiringuito a chiringuito, quitándonos horas de sueño con la ilusión de que nos diga lo que queremos oír y, sobre todo, lo que pensamos que queremos escuchar.

El caso más reciente que me viene a la cabeza versa sobre la destitución del entrenador del real de Madrid, Xabier Alonso.

Una vez que el trencilla del partido dio por terminado el encuentro de la final de la Supercopa, con la victoria del Fútbol Club Barcelona sobre el equipo merengue, todos los analistas de camiseta y bufanda llegaron por unanimidad a la conclusión de que la victoria moral había sido del equipo blanco, y el convencimiento general de que dicha derrota contra su eterno rival, otra vez, fortalecía al entrenador en su puesto, algo que se venía dudando desde hacía tiempo. Los programas nocturnos coincidían cien por cien en el análisis profesional de todos los opinadores vikingos.

En la prensa escrita del lunes, AS y Marca, junto con las tertulias deportivas de la mañana, siguieron con el “Xabi se queda, se lo ha ganado”, sustentando las teorías varias en los entornos y en las fuentes, las que por respeto no pueden desvelar, pero que aseguran que son fiables.

También es muy importante la gesticulación de los protagonistas, aunque ninguno hablara en rueda de prensa tras la derrota, pero ver a Asencio guiñar el ojo era un signo claro de la continuidad del míster, tanto o más que comprobar cómo el conductor del autocar del equipo saludaba amigablemente a Xabi cuando subía la escalerilla del bus.

También es fundamental apoyarse en especialistas en la lectura de labios porque, aunque de un tiempo a esta parte los protagonistas se tapen la boca, siempre queda un resquicio por donde interpretar la conversación y, aunque esté solo pidiendo agua, es una prueba sólida de que Vinicius tenía sed.

Llega la tarde de ese mismo lunes y zassss: Florentino ha hablado, Xabier Alonso Olano es destituido de forma “amistosa” y deja de ser entrenador del equipo blanco. Ninguno lo vio venir, pero todos lo sabían, un emoticono de Carreras con una caña de pescar en sus redes sociales ya lo anunciaba, decían unos; a personas del entorno de Xabi se les notaba serias mientras comían unas patatas con beicon en el Vips, decían otros; la fuente de la diosa Cibeles tenía los ojos cerrados anunciando claramente que algo se avecinaba, opinaron los más avezados.

En fin, estos son los que nos informan del día a día de nuestros equipos de fútbol, en este caso el Madrid, pero se puede extrapolar a cualquier equipo.

Otro día hablaremos de los fichajes. Casi nunca fallan y pocas veces aciertan.

Por tanto, encontrar publicaciones como esta, donde personas que no son profesionales del medio casi en su totalidad y dan sus opiniones desde su propia experiencia y, sobre todo, desde el corazón, nos aleja de los que presumen de su verdad, sus fuentes y sus entornos.

Federico Gutierrez