SECCIÓN DEL AUTÓNOMO
Título: El paseo
Autor: José Antonio Tejedor Herranz.
Ya el título sugiere respeto dependiendo del contexto en el que se aplique.
Esta vez, a través de mi creación artística realizada con una técnica improvisada, utilizando como material portante óleo, en la que trato de investigar forma y materia, creando nuevas texturas que se manifiestan a través de rayados y ondulaciones que son soportados por las siluetas que campean sobre un fondo de colores fríos a modo de veladuras, dando un significado reflexivo, incluso con un leve matiz místico que se puede apreciar en la parte superior de la figura alargada sin definir, a través de una especie de aros que connotan una atmosfera onírica o espiritual.
¿Y todo esto qué tiene que ver con ser autónomo? Pues, sencillamente, cada persona tenemos nuestro camino de vida y, en mi caso, considero que está empezando a florecer mi camino artístico junto con el de la escritura, ya que uno complementa al otro. Y nunca es tarde empezar algo de lo que sin esfuerzo tu corazón te guía. Porque, sinceramente, después de un concurso voluntario de acreedores en proceso de finalizarse, mi necesidad, mi deseo, mi energía, mí fuerza está en buscar mi tranquilidad y sanar mi herida, que siempre va a estar ahí alertándome de acciones que me ocasionaron caos y malestar.
Así que bajo levemente la velocidad y mi historia la voy a enfocar en el descanso y el placer humano, donde se respira calma y se siente el calor interior en el cuerpo.
En el lugar que me encuentro situado cercano al mar, observo los restos arquitectónicos de una construcción antigua derruida que, por erosión por el golpe de las olas, adoptaron una forma fálica, que pudiera catalogarse como medieval…
Estos restos sugieren pensar en un lenguaje simbólico o conceptual debido a la ambigüedad de las formas existentes con significados como paz, acción, nerviosismo, huida, regreso, erotismo, fertilidad, etc.
Su interpretación puede parecer sencilla a primera vista. Este encuentro me sorprendió una de mis mañanas matutinas que desperté y fui a buscar inspiración a una playa para avanzar en mi carrera artística y, en esta ocasión, me desplacé con mi bici acompañado de mi cuaderno de apuntes y mis rotuladores.
Era un día soleado y apetecible para tomar un baño, pero yo empecé a tomar apuntes de manera automática, alzando la mirada al horizonte.
El clima calmado que respiraba se iba agitando con la llegada de personas adultas, bien andando, bien con sus bicicletas, ya que el acceso de vehículos a motor estaba restringido. Así pues, la gente empezaba a llegar y tomar posición en primera línea de playa, o en zonas verdes cubiertas de pequeños arbustos, aparcando sus bicicletas, extendiendo sus sombrillas y otros objetos personales al uso.
Yo observaba con tranquilidad, y seguía con mi lluvia de bocetos pasando página. Lo curioso del momento llega cuando de manera natural y progresiva todo el mundo comienza a hacer nudismo, lo cual me hizo pensar que estaba en una playa nudista, pero el lugar estaba sin identificar como tal.
Traté de tomar algún apunte más y en ese momento me vino la inspiración y el sentido de esta obra artística: EL PASEO. Enfatizando con el título, pude observar sin moverme desde mi posición erguida que los machos alfa lo hacían con un tono más idealizado que las hembras. Eso hizo que mi estado zen, o mi hora feliz, llegara a su fin haciendo una retirada silenciosa y dejando a la multitud a su libre albedrío.
Hoy he querido expresar mi deseo de cambio, a modo de introspección y también de balance actual de vida, considerando que es una manera valiosa de finalizar el año. Y de esta manera aportar valor a aquellas personas interesadas por el arte. Pero tengo también experiencias bonitas y enriquecedoras surgidas en el mundo de la construcción que también contaré más adelante. No todo en mi vida es caos, sensación de culpabilidad o amargura, pues somos seres en evolución que mediante el dolor viene el cambio, si se quiere evolucionar, y es un cambio que hay que hacerlo con intención y en silencio. Gracias.
