La diabetes y sus remedios
La diabetes se dio en mi madre cuando llegó a una cierta edad, no fue una diabetes infantil ni madura. Yo había estudiado ya la carrera y, ante la ausencia de soluciones de la medicina clásica para dicha enfermedad, me puse a leer libros de medicina natural para encontrar remedios que ahora me gustaría compartir para beneficio de todos los que la puedan sufrir.
La diabetes se da por una producción insuficiente de insulina. La insulina facilita el paso de la glucosa sanguínea desde la sangre al interior de las células del organismo, especialmente de las cerebrales, y es la chispa que hace quemar la glucosa dentro de las células. Si no se quema suficiente glucosa en las células, se produce en ellas una alteración del metabolismo de los hidratos de carbono, de las proteínas y de las grasas, y además la glucosa se queda en la sangre, aumentando su cantidad en ella y, por tanto, la tensión.
Los síntomas de la diabetes son sed, ganas de orinar excesivas, aumento de apetito y pérdida de peso.
El organismo trata de eliminar el exceso de glucosa en la sangre por la orina, obligando a trabajar intensamente a los riñones para desechar la glucosa acumulada. La pérdida ingente de líquidos y minerales produce intensa sed.
El apetito aumenta porque las células requieren azúcar, pero, como esta es eliminada de la sangre por los riñones, se produce pérdida de peso.
Además, puede haber picores, propensión a infecciones de la piel y de las encías, aflojamiento de los dientes y alteraciones de la vista.
La diabetes tipo I necesita inyecciones de insulina y la diabetes tipo II no necesita insulina y se da en las personas que conservan poco más o menos el 50% de la actividad del páncreas.
El páncreas realiza dos funciones bien diferentes en la digestión: la exocrina, que consiste en elaborar enzimas digestivas (que van al intestino delgado a través del conducto pancreático) y permiten digerir los azúcares, las proteínas y las grasas; y la endocrina, mediante la cual se segrega insulina al torrente sanguíneo para que la glucosa pase a las células y también promueva que el exceso de glucosa sea transformado en glucógeno, el cual se almacena en el hígado.
Hay otra hormona segregada por el páncreas, llamada glucagón. El glucagón es antagónico de la insulina, aumenta la concentración de glucosa en la sangre y entre ambos efectos recíprocos se mantienen los niveles necesarios de glucosa en la sangre para el buen funcionamiento de las células (especialmente las del cerebro) en condiciones normales. Esta hormona es importante también para la regulación bioquímica de las grasas y de las proteínas.
Uno de los desencadenantes de la diabetes es la comida rica en proteínas y grasas y la ingesta excesiva de dulces y bollería industrial.
Para prevenir la diabetes hay que empezar por un cambio en la dieta y reducir el consumo de proteínas y grasas.
Una dieta abundante en fibra es muy saludable para el diabético.
Ningún alimento, sean galletas integrales o no, bollería, turrones, etc., deberían publicitarse como “especiales para diabéticos” porque estos no existen y además inducen a error.
Recomendaciones para la dieta
Los caldos y consomés desgrasados, las infusiones sin azúcar carecen prácticamente de valor calórico, por lo que pueden tomarse cuando y cuanto se quiera.
El pan más recomendable es el integral por la fibra que contiene. Si se toma pan tostado se elegirá el que no contenga azúcar.
Las verduras y ensaladas se tomarán preferiblemente crudas, al menos una vez al día. Por supuesto, evitar todo tipo de fritos y salsas fuertes.
Utilizar aceite de oliva para cocinar y aliñar.
Los productos lácteos (leche, yogur) se tomarán desnatados.
El queso debe ser siempre fresco, tipo Burgos. Los quesos curados no son recomendables por su alto contenido en grasa.
Es preferible prescindir de los alimentos envasados y preparados.
Otra ayuda es el hipérico, indicado para cuadros de fatiga física y psíquica, falta de concentración, pérdida de interés y trastornos del sueño.
Lucía Contreras Caballero
Profesora titular numeraria de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Madrid
