Alimentación trofológica es la que está constituida por combinaciones de alimentos que se ayudan unos a otros en la digestión.
Combinaciones trofológicas son los cereales con verduras y las legumbres con verduras. Las verduras son más digestivas que las legumbres y que los cereales. Conviene tomar primero las comidas más digestivas para que la digestión sea más rápida. Por eso se toman las ensaladas antes que el plato principal.
Otras combinaciones trofológicas son las frutas dulces, como la pera, la sandía, el melón, las paraguayas, las manzanas rojas y las mandarinas con pan y también con leche. También las frutas ácidas como la piña, las manzanas golden, la lima y el limón con los frutos oleaginosos, entre ellos los frutos secos y las aceitunas. Lo mismo ocurre con las naranjas y los melocotones que son subácidos.
Para el desayuno las tostadas con miel, las tostadas con mantequilla y leche, los bollos dulces con mantequilla y con leche y las tostadas con aceite y zumo de tomate son combinaciones trofológicas, pero las tostadas con aceite no son compatibles con la leche porque la leche y el aceite se mezclan mal, como se puede comprobar echando en un vaso leche y aceite.
Una objeción al vegetarianismo es que la vitamina B12 solo se encuentra en las carnes, pero podemos suplirla por espirulina en ensaladas y por agar-agar con arroz blanco, ya que la espirulina y el agar-agar son algas que vienen del mar y contienen bacterias beneficiosas que son animales vivos con vitamina B12. Además, estas algas contienen yodo.
Muchas personas creen que necesitan carne para obtener proteínas para las células, pero las proteínas también se encuentran en las legumbres y cereales y son más asimilables acompañadas de verduras. Nos proporcionan los mismos beneficios y menos cansancio.
Lo mismo ocurre con el pescado respecto al ácido omega 3, argumentando además que el pescado tiene yodo para la glándula tiroides. Pero el ácido omega 3 se encuentra en el aceite de lino y en el aceite de hígado de bacalao y el yodo está en la sal yodada, en la espirulina y en el agar-agar. Las algas tienen además bacterias beneficiosas para la flora intestinal, lo cual mejora la digestión y la alimentación del sistema nervioso, incluido el cerebro.
Se cree que las algas y los suplementos dietéticos son muy caros, pero globalmente consideradas la alimentación trofológica es más barata que la alimentación con carne y pescado porque no es necesario comer grandes cantidades, ya que los platos trofológicos son más asimilables que las carnes y pescados.
Se puede pasar de la dieta mediterránea a la dieta trofológica con una dieta de transición que contenga huevos cocidos con ensaladas, pescado con verduras y pollo con patatas. Se deben tomar infusiones antes y después de las comidas por dos razones: preparan el hígado y el páncreas para realizar mejor las secreciones de la digestión y limpian los restos de las digestiones mal hechas, que luego fermentan en el intestino y se depositan en los huesos dando lugar a artrosis, en los ojos produciendo máculas y cataratas y en la piel produciendo otras enfermedades. Además, estos restos producen estreñimiento, que es otra fuente de numerosas enfermedades, especialmente del hígado, al cual pasan por ósmosis.
Infusiones para tomar media hora antes de las comidas, incluido el desayuno, son la salvia, la manzanilla ˗sobre todo la amarga˗, el diente de león, el boldo y el meliloto. Aunque están amargas y se deben tomar sin edulcorantes, se puede empezar por tomarlas frías, que están menos amargas. El hinojo también purifica el hígado y no está amargo,
Infusiones para tomar después de ellas son la manzanilla dulce, o con anís, el anís (semillas), la hierbabuena, la hierbaluisa, el tomillo y la cola de caballo. Son agradables, sobre todo con miel.
Lucía Contreras Caballero
Profesora titular numeraria jubilada de la Universidad Autónoma de Madrid
