La entrevista de este mes no es una entrevista de riesgo, la entrevista de este mes es el espacio amable, sereno y cálido que estábamos necesitando después de transitar por lugares tan escarpados y amenazantes.
No tenemos que demostrar permanentemente hasta dónde somos incorruptibles, invulnerables e inmunes al miedo y el desaliento. También es verdad que podemos encontrar alivio a las tensiones propias de la política en espacios de libertad más ligados a la cultura y la creación. Lugares de encuentro, de afecto y de celebración de la vida y la belleza. No es que en esta entrevista falte el puntito de denuncia y de transgresión que Piluka, sin duda, tiene y desde luego tampoco ha eludido ninguno de los temas planteados, pero no vemos, en esta ocasión, elemento de conflicto alguno.
Seguramente, en los artículos firmados sí se seguirán manteniendo la tensión y la polémica y ese ejercicio más o menos descarado de que cada cual arrime el ascua a su propia sardina.
Tenemos que reconocer que es tal el nivel de forofismo de los seguidores de argumentarios que, de vez en cuando, apetece hablar del mar y los peces y no salirse de lo previsible y, como mucho, dejar a los firmantes de cada artículo las sumisiones, heroicidades o desafíos que correspondan.
También se acerca el veranito y hasta los debates los hemos pensado más livianos. Y como nos conocemos y sabemos que la cabra tira al monte, rebajaremos el nivel de cafeína del café de los viernes y la cantidad de azúcar de los dulces que suelen acompañar a ese café, no sea que tanto azúcar alimente demasiado el cerebro y el hígado o los riñones se vean afectados por tanta incorrección dietética.
Cada cual con su catecismo, disidencia acotada y dentro de un orden, y que nada altere la paz del cementerio.
Temíamos que la entrevista del mes pasado produjera más contestación de la que ha producido, y por eso nos pasamos un poquito con el pobre Luis María Pardo haciéndole la entrevista hostil y sumarísima que no merecía, ya que para mostrar distancia con algún elemento de su ideario no era necesario sobreactuar de esa manera. Un par de comentarios durante el reparto y un “cómo habéis caído tan bajo entrevistando a ese señor” casi al final, que no desdibujan la muestra de afecto y agradecimiento de quienes nos repiten que aquí se lee lo que no se puede leer casi en ningún otro lugar.
Alguna tiendita pijoprogre nos ha dicho que no dejemos el periódico, o algún aspirante a portada y páginas centrales ha rechazado la entrevista, pero el problema real es que tenemos problema para atender tanta demanda y tantas ganas de hablar con libertad. Los 10.000 ejemplares vuelan y eso da sentido a tanto trabajo no retribuido, porque el reparto, la maquetación, la redacción de artículos, la administración, la organización y cada elemento de este proyecto son voluntarios.
La verdad es que nos hemos instalado en un “porque nos da la gana” un poco insolente, y ya es casi una costumbre el llevar las costuras al límite de su resistencia. En el periódico y en los debates manda el consejo abierto de redacción y todo sale de ahí, y hasta la asociación que da soporte legal a toda la cosa se ha abierto a un equipo más amplio y de procedencias más diversas, y parece que sigue cediendo las decisiones a un consejo sin grandes requisitos de participación. No creemos en dirigentes ni jefes, y eso se nos nota mucho. ¡Qué le vamos a hacer…!
El respirito nos va a venir bien y, si alguien se decepciona, lo asumiremos con resignación. Hay dos artículos este mes en los que se insiste en cuestionar la limpieza de los procesos electorales en este país y eso es consecuencia, seguramente, de haber entrevistado a quien ha denunciado en instancias nacionales y europeas algunos incumplimientos en las últimas elecciones. Por eso, quien se quiera escandalizar lo podrá hacer, pero poquito porque, además, otra compañera, que es abogada, revisa también los textos para evitarnos problemas legales.
Así que todo el mundo a ser feliz, todo el mundo a preparar sus vacaciones en la playa o en algún lugar exótico, todo el mundo dispuesto a lucir sus cuerpos atléticos y saludables, con la cartera repleta de dinero físico o con la visa oro que todos tenemos en un momento histórico y en un país que da lecciones al mundo de bienestar, éxito económico y libertades sociales y personales. El que se queja es por vicio…
